15 de abril de 2014

Luna de sangre

     Anoche la luna se tiñó de sangre. Quiso coquetear con Marte y competir con Venus, logrando embellecer, aún más, un cielo ya de por sí maravilloso.
     En muchos rincones del planeta sonaron los despertadores. A la misma hora se unieron todas las miradas. Sobre ese rubí en el espacio, se posaron todos los ojos; hoy no hay distancias. La sombra de nuestra tierra, nuestra casa,  pinta al lucero.  
     Luna sonrojada, cortejada por el guerrero, ambos combinados, como una pareja bailando en su fiesta de bodas. La acompañan en el vals todos los astros circundantes, luciendo sus mejores galas, y nosotros, afortunados humanos, que también fuimos invitados al evento. 

     Desde esta minúscula isla caribeña, un niño contempla asombrado el espectáculo. Imposible conciliar el sueño. Y como Cenicienta a las doce campanadas, la ve perder su traje mágico.  Pero no vuelve a harapos. Su traje de luz no es menos hermoso.  "Adiós, luna roja" se despide, "nos volveremos a ver".  Y yo lo observo, con la esperanza, que esa próxima vez, yo también esté en la fiesta, y desde alguna estrella, pueda verlo, ya hecho hombre, y echarle mi bendición.




Luna de Alexis

Ha cambiado la calle: en otro tiempo

la noche era aquí más selvática: oscilaba
en la esquina un farol con el viento
del verano, grillos y ranas presagiaban tormenta
y venía del fondo de lo oscuro
un perfume profundo de quintas y de albahaca.

Pero allá sobre las casas, en la linde del cielo,
los mismos árboles refrescaban la atmósfera:
los tilos olorosos de noviembre, los pinos y cipreses,
los eucaliptos balsámicos: de aquellas
maderas inmortales brotaba a veces esta luna
que mi hijo contempla con mis ojos de asombro.


Guillermo Pilía



La primera “luna roja” o “luna de sangre” podrá observarse la madrugada de este martes en toda América y se repetirá el 8 de octubre próximo, el 4 de abril de 2015 y el 28 de octubre de 2015.  La última vez que se observaron cuatro eclipses de luna con el rojo en su máxima intensidad fue en los años 2003 y 2004 y no volverá  a ocurrir hasta los años 2032 y 2033.

27 de marzo de 2014

Día mundial del teatro 2014

MENSAJE DEL DÍA MUNDIAL DEL TEATRO 2014
Brett Bailey


Donde quiera que haya sociedad humana, el irreprimible Espíritu de la Representación se manifiesta.

Bajo los árboles de pequeñas aldeas y sobre sofisticados escenarios en grandes metrópolis; en salones de actos de colegios y en campos y en templos; en suburbios, en plazas públicas, en centros cívicos y en los subsuelos de las ciudades, la gente se reúne en comunión en torno a los efímeros mundos teatrales que creamos para expresar nuestra complejidad humana, nuestra diversidad, nuestra vulnerabilidad, en carne y hueso, aliento y voz.

Nos reunimos para llorar y para recordar; para reír y contemplar; para aprender, afirmar e imaginar. Para maravillarnos ante la destreza técnica, y para encarnar dioses. Para dejarnos sin respiración ante nuestra capacidad de belleza, compasión y monstruosidad. Vamos para llenarnos de energía y poder. Para celebrar la riqueza de nuestras diferentes culturas, y para hacer desaparecer las barreras que nos dividen.

Donde quiera que haya sociedad humana, el irreprimible Espíritu de la Representación se manifiesta. Nacido de la comunidad, lleva puestas las máscaras y vestimentas de nuestras distintas tradiciones. Utiliza nuestras lenguas, ritmos y gestos, y abre un espacio entre nosotros.

Y nosotros, los artistas que trabajamos con este antiguo espíritu, nos sentimos impulsados a canalizarlo a través de nuestros corazones, nuestras ideas y nuestros cuerpos para revelar nuestras realidades en toda su cotidianidad y su rutilante misterio.

Pero en esta época en la que tantos millones de personas luchan por sobrevivir, sufren bajo regímenes opresivos y el capitalismo depredador, huyen del conflicto y la escasez; en la que nuestra privacidad es invadida por servicios secretos y nuestras palabras censuradas por gobiernos intrusivos; en la que se aniquilan los bosques, se exterminan especies y se envenenan los océanos: ¿Qué nos sentimos impulsados a revelar?

En este mundo de poder desigual, en el que distintos órdenes hegemónicos intentan convencernos de que una nación, una raza, un género, una preferencia sexual, una religión, una ideología, un marco cultural es superior al resto, ¿se puede realmente defender la idea de que las artes deberían apartarse de las agendas sociales?

Nosotros, los artistas de escenarios y ágoras, ¿nos conformamos con las demandas asépticas del mercado, o utilizamos el poder que tenemos: para abrir un espacio en los corazones y las mentes de la sociedad, para reunir gente a nuestro alrededor, para inspirar, maravillar e informar, y para crear un mundo de esperanza y colaboración sincera?


Traducción:  Fernando Bercebal · 



Brett Bailey, dramaturgo sudafricano, diseñador, director, creador de instalaciones y director artístico de Third World's Bunfight,.será el encargado de leer y escribir el mensaje para el Día Mundial del Teatro 2014.


Otros encargados en el Siglo 21:
2013 Darío Fo (Itaia)
2012, John Malkovich (Estados Unidos)
2011 Jessica A. Kaahwa (Uganda)
2010 Judi Dench (Gran Bretaña)
2009 Augusto Boal (Brasil) 
2008 Robert Lepage (Canadá)
2007 Sultan bin Mohamed Al Qasimi (Emiratos Árabes)
2006 Víctor Hugo Rascón Bana (México)
2005 Ariane Mnouchkine (Francia)
2004 Fathia El Assal (Egipto)
2003 Tankred Dorst (Alemania)
2002 Girish Karnad (India)
2001 Iakovos Kampanellis (Grecia) 
2000 Miche Tremblay (Canadá)

18 de marzo de 2014

Imágenes hechas poesía


Poema: En la Brecha
Autor: José de Diego
Foto: Arecibo, Puerto Rico


Poema: Cuando yo me vaya
Autor: Carlos Alberto Boaglio
Foto: Túnel de Guajataca, Puerto Rico


Poema: Pasatiempo
Autor: Mario Benedetti
Foto: Piñones, Puerto Rico


Poema: En paz
Autor: Amado Nervo
Foto: Añasco, Puerto Rico

8 de marzo de 2014

Mujer trabajadora

Mujer trabajadora

Vengo esta noche a cantarte, compañera,
desde el fondo tenaz de mis entrañas,
un son de lucha mineral y centenaria.
Vengo a cantarte, hermana, con mi sangre,
para empaparla en tu sangre derramada.
Se apaga tras los siglos ya la noche
en que atada, escarnecida y olvidada,
te dejabas morir junto al fogón prendido
sin un gesto de fuga en la mirada.
Van muriendo las horas solitarias
en que la casa insoportablemente muda
te cercaba por doquier con los recuerdos
inasibles del tiempo sumergido
en tardes de ventanas y nostalgias.
Tuyos son los amaneceres que vendrán,
tuyo el cántaro preñado de futuros
tuyo el azul sortilegio de los días
que se vislumbran en el horizonte.
Tuya es el arma que abre las compuertas
de un alba que a los cielos amenaza.
Tuyo es el campo virgen que se extiende
ante el ojo sorprendido de los ángeles.
Es tu hora, compañera, hermana,
la hora del candente itinerario
que te lleve, magnífica, a la aurora.
Es la hora del verbo desatado:
Canta, ruge, grita, resucita
el fuego que se esconde en tus pupilas
y lánzalo como un heraldo del mañana.
Sergio Borao Llop
08/03/2004

5 de marzo de 2014

Carta a una mujer

Querida mujer:

Siento tus ojos sobre mí: intrigados, curiosos.  Me miras desde el espejo tras el escritorio mientras trabajo en la computadora.  No puedes ver lo que escribo, pero no por eso cambias la vista.  Pareces no entender qué hago, como si desconocieras este objeto frente a mí al que le dedico tantas horas. Y en cada una de ellas estás ahí, solo mirándome. Nada más.

Elevo la mirada del teclado y mis ojos se cruzan con los tuyos. Tienes cierto parecido a mí… pero no eres yo. Mis ojos, tez  y cabello son oscuros;  los tuyos, claros.  Sin embargo, hay algo en tus gestos, en tu semblante, en tu expresión, que te hace familiar.

Me parece descubrir una fingida dureza, un aire de ternura controlada.  Una expresión de paz me confirma que has regresado, que vuelvo a encontrarte.  Percibo detalles inadvertidos en mi infancia, comprendo razones inexplicadas, recobro recuerdos perdidos.  En todos ellos, situaciones que hoy repito, pero desde otra perspectiva.  Y me arropa el amor, abuelita, el que me diste, el que yo doy. Sonrío.

Veo entonces que miras a la niña que fui y yo, a la mujer en que me he convertido. En tu imagen, ambas somos.

Hasta siempre,


Nosotras

3 de marzo de 2014

En la vida todo es ir


Hoy celebramos el natalicio de nuestro poeta nacional, Juan Antonio Corretjer.  Son muchos los poemas que han sido musicalizados , en especial por Roy Brown,  siendo quizás este uno de los más conocidos a nivel internacional al haberlo incluido Joan Manuel Serrat en el álbum de canciones latinoamericanas, "Cansiones".


En la vida todo es ir
a lo que el tiempo deshace
Sabe el hombre donde nace
y no donde va a morir.

El hombre que en la montaña
—por la cruz de algún camino—
oye la voz del destino,
se aleja de su cabaña.
Y prosiguiendo su hazaña
se dirige al porvenir
una esperanza a seguir,
mas no ha de volver la cara,
pues la vida es senda rara:
en la vida todo es ir.


Miro esa palma que airosa
su corona al sol ostenta
y miro lo que aparenta
la esplendidez de la rosa.
Contemplo la niña hermosa
riendo a lo que le place,
y lo que el viento le hace
a la hoja seca del jobo:
es la vida como un robo
a lo que el tiempo deshace.

Tuve un hermano que dijo:
—“Cuando salí de Collores...”
Así canto sus amores
al Valle del que fue hijo.
Una y otra vez maldijo
la gloria que en letras yace,
(y en que su nombre renace)
pues que llegó a comprender
lo poco que es el saber:
sabe el hombre donde nace.

No hay más. Un solo camino
que se quisiera tomar,
mas la suerte del andar
maltrata y confunde el tino.
Nadie niegue su destino.
Es que ser hombre es seguir
—y un ideal perseguir—
por la vida hacia adelante,
sabiendo lo que fue enante
y no donde va a morir.






22 de febrero de 2014

Julia, la revolucionaria

Óleo de Ángel Ballestero Pinazo,
inspirado en el poema  de Julia de Burgos “Río Grande de Loíza”

Es nuestra la hora

Traidores y Judas,
¡temblad!
que es nuestra la hora
¡nuestra!

Ya se acerca el grito de los campesinos,
la masa,
la masa explotada despierta.

¿Dónde está el pequeño que
en el raquitismo deshojó su vida?
¿Dónde está la esposa que murió de anemia?
¿Dónde está la tala que ayudó a sembrarla
la que hoy está muerta?
¿Dónde está la vaca?
¿Dónde está la yegua?
¿Dónde está la tierra?

Campesino noble,
tu desgracia tiene solo una respuesta.
El imperialismo de Estados Unidos
tiene una ancha fosa.
Allí está tu muerta,
allí el pequeñuelo,
allí tu vaquita,
allí está tu yegua,
tu tala y tu tierra.

Campesino noble,
tu tragedia tiene solo una respuesta,
afila tu azada,
afeita el machete,
y templa tu alma.
Baja de los riscos y cruza los prados, borrachos de caña.
¡Acércate!
Mira las centrales.
¡Allí está tu muerta!
Contempla el salvaje festín de las máquinas,
agarra bien fuerte tu azada y prosigue
y di: “¡Hasta la vuelta!”
¡Acércate!
Aquí están los bancos
con papel tan solo llenaría
tu casa de muchas monedas.
¿Lo tienes? No obstante
aquí está tu tierra,
tu única vaquita,
tu tala y tu yegua.
Contémplato todo:
fachadas,
banqueros,
monedas.
Empuña bien fuerte el machete
y prosigue
y di: “¡Hasta la vuelta!”
¡Acércate!
Hay muchos que esperan la llegada tuya
que es hoy decisiva en la causa nuestra.
¡Agarra tu azada!
¡Empuña el machete
y abraza las filas de la independencia!

Traidores y Judas
¡temblad!
que es nuestra la hora,
nuestra la victoria,
nuestra la república,
nuestra su grandeza.
Una patria libre se unirá al concierto
de los pueblos grandes en Hispanoamérica.

Y la tiranía bailará su danza
-la danza macabra de la despedida-
envuelta en la sangre de los mil traidores
que han alimentado
su vil salvajismo
y su cobardía.

¡A formar, compañeros,
a formar,
que es nuestra la hora!
¡nuestra!
¡nuestra!
¡nuestra!

Julia de Burgos



Amaneceres

Una Canción a Pedro Albizu Campos.



De corazón a labio,
de Norte a Sur y a estrella,
los montes y los niños y el aire te saludan.

Príncipe del imperio de las constelaciones
donde comienza el alma a iniciarse la idea.
Descubridor del cielo verdadero y presente
por donde el mundo mira la tierra borinqueña.

Vencedor de prisiones, libertador de rumbos,
enterrador perpetuo de todas las cadenas.
Todo en ti se adelanta en bandadas de sueños
desde Atlanta hasta el tierno manantial de las sierras.
Porque te fuiste, íntimo, soñando claridades,
y, soñando, a tu estrella solitaria regresas.

Todo en ti se adelanta en banderas de nubes
Desde Atlanta hasta el hombre que doquiera peleas.
Porque te fuiste, inmenso, peleando libertades.
Y peleando mundiales libertades regresas.

Todo en ti se adelanta en magnitud de símbolo.
Desde Atlanta hasta el hoy eterno de tu ofrenda.
Porque te fuiste, todo, de amor a Puerto Rico
y todo, de amor patrio, a lo eterno regresas.

Corazón del instante, nervio y pulso del mundo,
que vivió en tu martirio, por ti se libera.
En tu cárcel los pueblos aplastados se vieron
y a tu nombre los pueblos, redimiéndose, llegan.

A tu nombre, canción en la boca de un río,
relámpago antillano cabalgando la tierra,
amapola de América, dibujada en mil pétalos,
universo rendido al alma borinqueña.

Julia de Burgos



18 de febrero de 2014

Este domingo...sin falta

     No había otra solución. Por lo menos, ninguna que le resultara viable. Lo peor no era el cómo, sino el después.  Imposible abandonar a su madre. Ya era muy mayor, dependía de él en todo sentido. Vivían en la casa que les dejó el abuelo, siempre juntos, uno para el otro.  Amigos, pocos; diversiones, menos. Apartados de todos en un pueblo donde el progreso parecía haber pasado de largo.  Para visitar a los vecinos más próximos necesitaban el auto,  cosa que no acostumbraban hacer. Su madre se negaba a salir, solo a las citas médicas que no pudiera evitar y los domingos, sin falta,  a la iglesia. 
     Él no se había atrevido a contarle lo mal que se sentía.  Menos aún, que el diagnóstico fuera tan desalentador.  Una condición degenerativa irremediable,  dijo el médico.  Tenía que ser ahora,  antes que ella lo notara. Si dejaba pasar el tiempo, se convertiría en una carga para su madre quien apenas era capaz de cuidarse a sí misma. Él era su compañero, su ayudante, su sostén, su enfermero, su chófer.

     Ese domingo, la anciana se asombró de que su hijo no solo la transportara a la iglesia, sino que asistiera a la Misa.  A la salida, la invitó a almorzar algo liviano.  Quería hablar con ella pero no sabía cómo.  Saltaba de un tema a otro, queriendo llegar, o evitar, alguno en específico. Lo notó inseguro, distraído, nervioso. Por eso, cuando se estacionaron en el garaje, no le extrañó que no la ayudara a salir del auto. Lo dejó prendido, bajó la puerta, volvió al auto y buscando  las palabras adecuadas, empezó a hablar.  Una vez más, daba vueltas sin llegar al punto, repetía incoherencias o trataba temas superficiales.  Hasta recuerdos de infancia que ella creía olvidados.   Estaba segura que no era para eso que seguían en el auto.  Y poco a poco, escuchando, esperando…se quedó dormida.
     Los encontraron, abrazados.  Aún el auto estaba encendido.


Siluz 
junio 2013

7 de febrero de 2014

Dos regalos de cumpleaños


Patria 

Solo tengo una patria
y tiene nombre y apellido.

Solo tengo una bandera
era una frisa 
con la me arropaban de niño.

Mis fronteras eran
las barras de mi cuna
y se han ido ensanchando
por todo el universo.

Hubo un momento
donde solo una persona
me amaba
y no se notaba vacío.

Me enseñaba de letras,
artes y héroes muertos.
Me señalo un camino
que cada vez que me descarrilo
vuelvo arrepentido.

Como una religión sin credo,
una moral sin régimen,
una manera de vivir
para hacer el bien.

Tengo un norte
muy definido,
es mi primera amada,
mi primer consuelo,
mi primera mano dura
cuando hacia
lo que no estaba permitido.

Mi ciudadanía son sus canas,
su sonrisa
mis días festivos.
Su piel son la tierra que amo,
sus ojos son el cielo que miro.

Solo tengo una patria
y aunque tiene nombre y apellido
nunca me ha hecho falta pronunciarlos,
solo con decir Mami,
ella responde.


Feliz Cumpleaños Viejita Mía. Te Amo.



6 de febrero del 2014

Noel Ernesto



Ella es la que ordena mi desastre,
dice “No” y no hay nada que lo cambie.

Puede hacer mil cosas a la vez,
los de afuera son de palo… ella es.

Ella nunca duerme por las noches,
vuela en su guitarra y mil reproches.
A veces parece un huracán
y otras como un trapo anda y más.

Quizás deba confesarte que te quiero tanto,
somos tan distintas y es tan necesario tenerte conmigo para caminar.
Lo se, se que no hace falta que te diga nada,
solo basta con cruzar una mirada.
Voy contigo al cielo y al fondo del mar, y al fondo del mar.

Ella se hizo amiga del silencio,
pura discreción, todo secreto.
Traicionó una vez su seriedad,
como nadie dice la verdad.

Ella de hablar tanto se marea,
dice no y al rato está en la fiesta.
No se queda quieta en un lugar,
se que no controla su ansiedad.

Quizás deba confesarte que te quiero tanto,
somos tan distintas y es tan necesario tenerte conmigo para caminar.
Lo se, se que no hace falta que te diga nada,
solo basta con cruzar una mirada.
Voy contigo al cielo y al fondo del mar, y al fondo del mar.

Y se entera el mundo si algo sale mal,
eso que me importa si conmigo estás.

Quizás deba confesarte que te quiero tanto,
somos tan distintas y es tan necesario tenerte conmigo para caminar.
Lo se, se que no hace falta que te diga nada,
solo basta con cruzar una mirada.
Voy contigo al cielo y al fondo del mar, y al fondo del mar.

Quizás deba confesarte que te quiero tanto,
somos tan distintas y es tan necesario tenerte conmigo para caminar.
Lo se, se que no hace falta que te diga nada,
solo basta con cruzar una mirada.
Voy contigo al cielo y al fondo del mar, y al fondo del mar.
Fuente: musica.com

Música: Soledad y Natalia Pastorutti
Vídeo: Sandra Cruz Torruellas


25 de enero de 2014

¡7 años!

Querido blog:
Es 25 de enero y por poco olvido la fecha.
Y lo siento porque los anteriores seis cumpleaños te dediqué tiempo y letras.
No hay razón para tenerte tan abandonado.
No es falta de cariño.. como dice la canción
ni de tiempo,
pues otras veces le he robado al sueño las horas que te dedico.
Entonces... no sé, pero lo noto en la reducción de entradas comparadas con otros años.
Las visitas escasean,  hasta las mías,
los comentarios también,
los intereses cambian,
la constancia flaquea.
Pero aquí estamos.
Quizás sea la hora de reorganizarte, de darte nueva vida, nuevo enfoque.
Veremos.
Es un nuevo año.
¡Y van siete!
Quedas en mis manos, y en mi voz
para seguir escribiendo en voz alta.

Siluz







17 de enero de 2014

Juan Gelman, ¡descanse, Poeta!

Porque lo escrito permanece por siempre, sea leído o no... 
Hay que escribir, poeta, como lo hizo usted.
Descanse, le llegó la hora de encontrarse con los suyos, como lo hizo un día con Macarena, su nieta, tras años de búsqueda.
Descanse, Poeta. 

CONFIANZAS
se sienta a la mesa y escribe
«con este poema no tomaras el poder » dice
«con estos versos no harás la Revolución » dice
«ni con miles de versos harás la Revolución » dice

y más: esos versos no han de servirle para
que peones maestros hacheros vivan mejor
coman mejor o el mismo coma viva mejor
ni para enamorar a una le servirán

no ganara plata con ellos
no entrara al cine gratis con ellos
no le darán ropa por ellos
no conseguirá tabaco o vino por ellos

ni papagayos ni bufandas ni barcos
ni toros ni paraguas conseguirá por ellos
si por ellos fuera la lluvia lo mojara
no alcanzara perdón o gracia por ellos

«con este poema no tomaras el poder » dice
«con estos versos no harás la Revolución » dice
«ni con miles de versos harás la Revolución » dice
se sienta a la mesa y escribe
Juan Gelman

Carta de Juan Gelman a su nieto o nieta no conocido
(y que tardaría 23 años en encontrar)
“Dentro de seis meses cumplirás 19 años. Habrás nacido algún día de octubre de 1976 en un campo de concentración del ejército, el Pozo de Quilmes casi seguramente. Poco antes o poco después de tu nacimiento, el mismo mes y año, asesinaron a tu padre de un tiro en la nuca disparado a menos de medio metro de distancia. El estaba inerme y lo asesinó un comando militar, tal vez el mismo que lo secuestró con tu madre el 24 de agosto en Buenos Aires y los llevó al campo de concentración “Automotores Orletti” que funcionaba en pleno Floresta y los militares habían bautizado “El Jardín”.
“Tu padre se llamaba Marcelo. Tu madre, Claudia. Los dos tenían 20 años y vos, siete meses en el vientre materno cuando eso ocurrió. A ella la trasladaron –ya vos en ella– al Pozo cuando estuvo a punto de parir. Allí debe haber dado a luz solita, bajo la mirada de algún médico cómplice de la dictadura militar. Te sacaron entonces de su lado y fuiste a parar –así era casi siempre– a manos de una pareja estéril de marido militar o policía, o juez o periodista amigo de policía o militar. Había entonces una lista de espera siniestra para cada campo de concentración: los anotados esperaban quedarse con el hijo robado a las prisioneras que parían y con alguna excepción, eran asesinadas inmediatamente después. Han pasado 13 años desde que los militares dejaron el gobierno y nada se sabe de tu madre. En cambio, en un tambor de grasa de 200 litros que los militares rellenaron con cemento y arena y arrojaron al río San Fernando, se encontraron los restos de tu padre 13 años después. Está enterrado en La Tablada. Al menos hay con él esa certeza.
“Me resulta muy extraño hablarte de mis hijos como tus padres que no fueron. No sé si sos varón o mujer. Sé que naciste. Me lo aseguró el padre Fiorello Cavalli, de la Secretaría de Estado de El Vaticano, en febrero de 1978. Desde entonces me pregunto cuál ha sido tu destino. Me asaltan ideas contrarias. Por un lado, siempre me repugnó la posibilidad de que llamaras “papá” a un militar o policía ladrón de vos, o a un amigo de los asesinos de tus padres. Por otro lado, siempre quise que, cualquiera que hubiese sido el hogar al que fuiste a parar, te criaran y educaran bien y te quisieran mucho. Sin embargo, nunca dejé de pensar que, aun así, algún agujero o falla tenía que haber en el amor que te tuvieran, no tanto porque tus padres de hoy no son biológicos –como se dice– sino por el hecho de que alguna conciencia tendrán ellos de tu historia y de cómo se apoderaron de tu historia y la falsificaron. Imagino que te han mentido mucho.
“También pensé todos estos años en qué hacer si te encontraba: si arrancarte del hogar que tenías o hablar con tus padres adoptivos para establecer un acuerdo que me permitiera verte y acompañarte, siempre sobre la base de que supieras vos quién eras y de dónde venías. El dilema se reiteraba cada vez –y fueron varias– que asomaba la posibilidad de que las Abuelas de Plaza de Mayo te hubieran encontrado. Se reiteraba de manera diferente, según tu edad en cada momento. Me preocupaba que fueras demasiado chico o chica –por no ser suficientemente chico o chica– para entender lo que había pasado, lo que habías pasado. Para entender por qué no eran tus padres los que creías tus padres y a lo mejor querías como a padres. Me preocupaba que padecieras así una doble herida, una suerte de hachazo en el tejido de tu subjetividad en formación.
“Pero ahora sos grande. Podés enterarte de quién sos y decidir después qué hacer con lo que fuiste. Ahí están las Abuelas y su banco de datos sanguíneos que permiten determinar con precisión científica el origen de hijos de desaparecidos. Tu origen. Ahora tenés casi la edad de tus padres cuando los mataron y pronto serás mayor que ellos. Ellos se quedaron en los 20 años para siempre. Soñaban mucho con vos y con un mundo más habitable para vos. Me gustaría hablarte de ellos y que me hables de vos. Para reconocer en vos a mi hijo y para que reconozcas en mí lo que de tu padre tengo: los dos somos huérfanos de él. Para reparar de algún modo ese corte brutal o silencio que en la carne de la familia perpetró la dictadura militar. Para darte tu historia, no para apartarte de lo que no te quieras apartar. Ya sos grande, dije.
“Los sueños de Marcelo y Claudia no se han cumplido todavía. Menos vos, que naciste y estás quién sabe dónde ni con quién. Tal vez tengas los ojos verdegrises de mi hijo o los ojos color castaño de su mujer, que poseían un brillo muy especial y tierno y pícaro. Quién sabe cómo serás si sos varón. Quién sabe cómo serás si sos mujer. A lo mejor podés salir de ese misterio para entrar en otro: el del encuentro con un abuelo que te espera”.
Juan Gelman y Macarena
(foto tomada de InfoNews)