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27 de diciembre de 2012

Un clóset de recuerdos

Con las presuntas profecías mayas, la proximidad de mi cuarto quinceañero y la llegada de un nuevo año, respiro renovación.  He recorrido un camino de transformaciones: de maestra de escuela a feliz jubilada, de madre de jóvenes adultos a consentidora abuela; cambios reflejados en mi físico, mi talla, mis necesidades, mis costumbres y rutina.  Esta realidad me hizo chocar con la impostergable tarea que, por dejadez, estaba evitando.  Sí, sin remedio, ¡tenía que limpiar mi closet!
Parada frente a las puertas abiertas me pregunté: ¿Cómo es posible que haya dejado acumular tanta cosa que no uso ni necesito?  Como maestra de teatro, sabía que toda pieza pasada de moda, podía servir en una obra, ya sea como vestuario o utilería.  Y que cualquier cosa, guardada por años, iba a ser necesitada el día después que lo botara. Pero estaba decidida a tomarme el riesgo.   Lo sorprendente es que con cada pieza sacada del clóset, salían también recuerdos perdidos, la nostalgia de momentos idos y aquella frase, cierta o no, que decía mi abuela: “todo tiempo pasado fue mejor”.
Allí estaba el traje que usé para la boda de mi hijo. Un traje sencillo, sobrio, tal como fue la recepción en la casa de la novia, en Argentina. Qué nervios ¡yo era la madre del novio! Era el menor y el primero que se casaba.   Como invitados especiales teníamos a los periodistas del diario Primera Hora que habían convertido a Juan Noel en un “Boricua en la luna”. Para entonces, él y Ale estudiaban en la Escuela de Teatro de San Miguel, donde se conocieron.  Quién me hubiera dicho que, seis años después, regresarían a casa bendiciéndome con dos nuevos nietos. Junto al traje, toda esa “ropa de invierno” que, por razones obvias, me sobra en la isla.  Los abrigos sí los conservé, por si algún día, mi Buenos Aires querido, “yo te vuelva a ver”.
        a ese traje lo siguen una camisa violeta y dos en blanco y negro. Las compré para el velorio y entierro de mi titi. A su lado, el vestido que usé para asistir a una obra de teatro, culminación de un taller, que me dedicaban esa misma semana. Recuerdo ese domingo; al despedirme de Titi, me di cuenta que no le había dicho sobre el homenaje, pero me fui pensando: “se lo cuento el próximo domingo”.  No hubo otro.  Se me fue el viernes, calladita, tranquila. Ni siquiera sé si escuchó, desde el lecho, nuestro adiós.
Un sentimiento muy distinto me evoca una camisa de líneas rosas y blancas. Con ella me retraté, frente a “aguas grandes”,  en uno de los paisajes más hermosos de este planeta.  Mis vivencias no se van al cesto con ella.  Sí se van un montón de pantalones y blusas, los cuales tuve la esperanza de un día volverme a poner y ahora tengo  la certeza de que nunca lo haré. 
Añado otro conjunto; lo usé para el rencuentro de mi clase graduada.  No sospechaban nuestros diecisiete años,  al despedirnos en los “70”, que cada uno tomaría rumbos no imaginados y que la mayoría de nosotros, juntos desde los años primarios, no volveríamos a vernos hasta cuarenta años después.
Y así seguía sacando piezas del fondo, muy al fondo:  la ropa escogida para conocer a un amigo virtual a quien quería dar una buena impresión, la sudadera heredada de mi madre con el logo de nuestro equipo de béisbol y que había que usar para ganar, la camiseta comprada como souvenir de ese rinconcito que visitamos y tanto nos emocionó, el ajuar usado para lucir especial en una noche especial con esa persona más especial aún,  y aquella otra pieza que jamás volví a tocar pues era la imagen de la decepción y la rabia. 
Todo el pasado encerrado en un clóset, reflejado en los artículos guardados y olvidados. Lleno, como también  se nos llena el alma de tiempos pasados sin dejar lugar para los que vendrán. 
Es Navidad. Época de renovación.  En lo espiritual y en lo físico.  Es el momento para deshacernos de todo lo que nos moleste, nos atrase, nos amarre.  ¡Fuera rencores, frustraciones, desengaños, fracasos! Aún hay tiempo para soñar, planear, ilusionarse, fijarse metas. Sí, ¡es Navidad! Final y comienzo.  Otra oportunidad para empezar a acumular nuevos  y mejores tiempos.  Les hago espacio. ¡Viene el mañana! Salgo a recibirlo.

25 de octubre de 2012

Nochebuena - Luis Lloréns Torres


¡Las doce!... De lejos, venían las coplas,
en suaves rasgueos de tristes guitarras.
Los árboles viejos gemían en sus copas.
Los árboles nuevos, reían en sus ramas.
La turba del pueblo, sonámbula y loca
cantando ovillejos, pasaba, pasaba…
Y apenas si el viento traía sus notas,
como últimos ecos de una cabalgata.
Los árboles viejos gemían en sus copas.
Los árboles nuevos reían en sus ramas.

¡Las doce!...Y adentro, la gata de Angora
veía que al fuego un pavo brillaba…
Reía el abuelo. Reían las mozas.
Y al último nieto la abuela arrullaba.
Reían… De lejos, venían las coplas
en suaves rasgueos de tristes guitarras.
La noche era un sueño de luna y aromas
y cisnes serenos en nítidas aguas.
Los árboles viejos gemían en sus copas.
Los árboles nuevos reían en sus ramas.



¡Las doce!... Y a un vuelo como de palomas
que todas a un tiempo blanqueasen la rama,

la abuela entre nietos se vio, en una ronda

de rostros risueños que así gorjeaban:


—Abuelita, queremos, —decía la tropa—

queremos un cuento de alguna encantada.

—Que no hable de muertos. —Que dure una hora.

—El del niño bueno. —Aquel del fantasma.

—Abuelita, un cuento... —decía la tropa—.

—Un cuento queremos, abuela del alma.
—¡Silencio, silencio! Narraré una historia...
—les dijo. —Y cogiendo a la nieta en la falda,
la arropó de besos. Y así comenzóla:

—Era yo, en un tiempo, la niña mimada,
muy niña, recuerdo que así, cual tú ahora...
Y el resto del cuento fue un collar de lágrimas.
Los árboles viejos gemían en sus copas.
Los árboles nuevos reían en sus ramas.

5 de enero de 2011

Las abarcas desiertas

Por el cinco de enero,cada enero ponía
mi calzado cabrero a la ventana fría.
Y encontraban los días,que derriban las puertas,
mis abarcas vacías, mis abarcas desiertas.

Nunca tuve zapatos,ni trajes, ni palabras:
siempre tuve regatos, siempre penas y cabras.
Me vistió la pobreza, me lamió el cuerpo el río,
y del pie a la cabeza, pasto fui del rocío.

Por el cinco de enero, para el seis, yo quería
que fuera el mundo entero una juguetería.
Y al andar la alborada removiendo las huertas,
mis abarcas sin nada, mis abarcas desiertas.

Ningún rey coronado tuvo pie, tuvo gana
para ver el calzado de mi pobre ventana.
Toda la gente de trono, toda gente de botas
se rió con encono de mis abarcas rotas.

Rabié de llanto, hasta cubrir de sal mi piel,
por un mundo de pasta y un mundo de miel.
Por el cinco de enero,de la majada mía
mi calzado cabrero a la escarcha salía.

Y hacia el seis, mis miradas hallaban en sus puertas
mis abarcas heladas, mis abarcas desiertas.

(Miguel Hernández)

1 de enero de 2011

¡Feliz año nuevo!

Que recibamos el nuevo año con esperanza.
Que llegue lleno de paz tanto para nuestras tierras como para nuestros corazones.
Que venga acompañado de salud, fuerza y entusiasmo para seguir adelante por el camino que nos hemos trazado.
Que podamos solucionar aquellos problemas que están a nuestro alcance.
Que aprendamos de nuestros errores para no volver a cometerlos.
Que reconozcamos los verdaderos valores en nuestra vida, y demos prioridad a lo verdaderamente importante.
Que mantengamos la ilusión de que los cambios son posibles y hay una vida mejor.
¡Bienvenido, 2011, que sea para bien!


29 de diciembre de 2010

EL BRINDIS DEL BOHEMIO

En torno de una mesa de cantina,
una noche de invierno,
regocijadamente departían
seis alegres bohemios.
Los ecos de sus risas escapaban
y de aquel barrio quieto
iban a interrumpir el imponente
y profundo silencio.

El humo de olorosos cigarillos
en espirales se elevaba al cielo,
simbolizando al resolverse en nada,
la vida de los sueños.
Pero en todos los labios había risas,
inspiración en todos los cerebros,
y, repartidas en la mesa, copas
pletóricas de ron, whisky o ajenjo.

Era curioso ver aquel conjunto,
aquel grupo bohemio,
del que brotaba la palabra chusca,
la que vierte veneno,
lo mismo que, melosa y delicada,
la música de un verso.
A cada nueva libación, las penas
hallábanse más lejos
del grupo, y nueva inspiración llegaba
a todos los cerebros,
con el idilio roto que venía
en alas del recuerdo.

Olvidaba decir que aquella noche,
aquel grupo bohemio
celebraba entre risas, libaciones,
chascarrillos y versos,
la agonía de un año que amarguras
dejó en todos los pechos,
y la llegada, consecuencia lógica,
del "feliz año nuevo" . . .

Una voz varonil dijo de pronto:
- las doce, compañeros;
digamos el "requiescat" por el año
que ha pasado a formar entre los muertos.
¡Brindemos por el año que comienza!
porque nos traiga ensueños;
porque no sea su equipaje un cúmulo
de amargos desconsuelos . . .

- Brindo, dijo otra voz, por la esperanza
que la vida nos lanza,
de vencer los rigores del destino,
por la esperanza, nuestra dulce amiga,
que las penas mitiga
y convierte en vergel nuestro camino.
Brindo porque ya hubiere a mi existencia
puesto fin con violencia
esgrimiendo en mi frente mi venganza;
si en mi cielo de tul limpio y divino
no alumbrara mi sino
una pálida estrella: Mi esperanza.

¡Bravo!, dijeron todos, inspirado
esta noche has estado
y hablaste bueno, breve y substancioso.
El turno es de Raúl; alce su copa
y brinde por . . . Europa,
ya que su extranjerismo es delicioso . ...

Bebo y brindo, clamó el interpelado;
brindo por mi pasado,
que fue de luz, de amor y de alegría,
y en el que hubo mujeres seductoras
y frentes soñadoras
que se juntaron con la frente mía. . .
Brindo por el ayer que en la amargura
que hoy cubre de negrura
mi corazón, esparce sus consuelos
trayendo hasta mi mente las dulzuras
de goces, de ternuras,
de dichas, de deliquios, de desvelos.

-Yo brindo, dijo Juan, porque en mi mente
brote un torrente
de inspiración divina y seductora,
porque vibre en las cuerdas de mi lira
el verso que suspira,
que sonríe, que canta y que enamora.
Brindo porque mis versos cual saetas
lleguen hasta las grietas
formadas de metal y de granito,
del corazón de la mujer ingrata
que a desdenes me mata . . .
¡pero que tiene un cuerpo muy bonito!

Porque a su corazón llegue mi canto,
porque enjuguen mi llanto
sus manos que me causan embelesos;
porque con creces mi pasión me pague. ..
¡vamos!, porque me embriague
con el divino néctar de sus besos.

Siguió la tempestad de frases vanas,
de aquellas tan humanas
que hallan en todas partes acomodo,
y en cada frase de entusiasmo ardiente,
hubo ovación creciente,
y libaciones, y reir, y todo.
Se brindó por la patria, por las flores,
por los castos amores
que hacen un valladar de una ventana,
y por esas pasiones voluptuosas
que el fango del placer llena de rosas
y hacen de la mujer la cortesana.

Sólo faltaba un brindis, el de Arturo,
el del bohemio puro,
de noble corazón y gran cabeza;
aquel que sin ambages declaraba'
que sólo ambicionaba
robarle inspiración a la tristeza.

Por todos lados estrechado, alzó la copa
frente a la alegre tropa
desbordante de risa y de contento
los inundó en la luz de una mirada,
sacudió su melena alborotada
y dijo así, con inspirado acento:

-Brindo por la mujer, mas no por esa
en la que halláis consuelo en la tristeza,
rescoldo del placer ¡desventurados!;
no por esa que os brinda sus hechizos
cuando besáis sus rizos
artificiosamente perfumados.
Yo no brindo por ella, compañeros,
siento por esta vez no complaceros.
Brindo por la mujer, pero por una,
por la que me brindó sus embelesos
y me envolvió en sus besos;
por la mujer que me arrulló en la cuna.

Por la mujer que me enseñó de niño
lo que vale el cariño
exquisito, profundo y verdadero;
por la mujer que me arrulló en sus brazos
y que me dió en pedazos
uno por uno, el corazón entero.
¡Por mi madre!.. bohemios, por la anciana
que piensa en el mañana
como en algo muy dulce y muy deseado,
porque sueña tal vez que mi destino
me señala el camino
por el que volveré pronto a su lado.

Por la anciana adorada y bendecida,
por la que con su sangre me dió vida,
y ternura y cariño;
por la que fue la luz del alma mía;
y lloró de alegría
sintiendo mi cabeza en su corpiño.
Por esa brindo yo, dejad que llore,
que en lágrimas desflore
esta pena letal que me asesina;
dejad que brinde por mi madre ausente,
por la que llora y siente
que mi ausencia es un fuego que calcina.

Por la anciana infeliz que sufre y llora
y que del cielo implora
que vuelva yo muy pronto a estar con ella;
por mi madre bohemios, que es dulzura
vertida en mi amargura
y en esta noche de mi vida, estrella . ..

El bohemio calló; ningún acento
profanó el sentimiento
nacido del dolor y la ternura,
y pareció que sobre aquel ambiente
flotaba inmensamente
un poema de amor y de amargura.

Guillermo Aguirre Fierro (Mexicano)
(1887-1949).
Entre sus múltiples obras sobresale la que le dio renombre y celebridad, el volumen de versos titulado "Sonrisas y Lágrimas", donde aparece el famoso poema romántico "El Brindis del Bohemio"

24 de diciembre de 2010

¡Feliz Navidad!

A todos los amigos que me visitan, a todos los que escuchan cuando escribo en voz alta, a todos los que leen y comentan, a los que pasan calladitos, a los que buscan alguna información o imagen, a todos los que tocan a esta puerta o se acercan a los alrededores:  ¡Gracias!
Que sea una temporada de paz tanto en nuestros países como en nuestros corazones.
Que ni la fortaleza ni la esperanza nos abandonen para que podamos sonreír a pesar del dolor, caminar a pesar de los obstáculos, vivir y no meramente existir.
Un abrazo desde y hacia cada rinconcito del planeta que llamamos hogar.
¡Feliz Navidad!

5 de enero de 2010

Llegan esta noche...

Hace un año, grité: ¡Llegaron los reyes! Era la entrada correspondiente al 6 de enero y mencioné una canción que mi abuela cantaba cuando yo era niña.  Solo me acordaba de parte de la letra y pregunté si alguien la sabía. En agosto, recibí un mensaje de una lectora, Leilani, dándome la letra.  Gracias a ella este año, puedo cantarla completa a mis nietos.
Llegan de noche con gran cautela
cuando ninguno sus pasos vela
y al dormitorio del niño van,
y al dormitorio del niño van.
Le reconocen, le dan un beso
y en su rosada mejilla impreso
ven de juguetes el dulce afán
ven de juguetes el dulce afán.
Llevan de todo, ¿cuáles prefiere?
sable, ¡pues sable! ¿cornetas quiere?
Pues hay cornetas, rifle y morrión,
pues hay cornetas, rifle y morrión. 
Hay artilleros de rostro huraño,
de caballitos, hay un rebaño
y de tambores, hay un montón,
y de tambores, hay un montón.
Para las niñas, ¡cuánta hermosura!
Hay muñequitas de tez oscura
con bellos labios como el carmín,
con bellos labios como el carmín.
Y unas muñecas de ojos de cielo
de tez muy blanca, de rubio pelo
y con semblante de querubín,
y con semblante de querubín.
Los zapatitos de los durmientes
con esto llenan y diligentes
los regios magos de allí se van,
los regios magos de allí se van.
No sé por dónde ni quién los guía
Solo se sabe que al otro día
los niños buenos se alegrarán.
Los niños buenos se alegrarán.

1ro de enero de 2011:
Agradezco el comentario del lector "JoBrahms" de quien recibí hoy una estrofa que faltaba,  Me indica además que la letra de esta canción es de Manuel Fernandez Juncos y la música de Braulio Dueño Colón. Gracias por estos detalles tan importantes que desconocía.
No podemos dejar que estas canciones tan lindas y tan nuestras caigan en el olvido.
¡Gracias, Leilani y JoBrahms por ayudarme a recobrar esta joyita!

5 de enero 2013
Y seguimos añadiendo estrofas. Gracias, Carmen Millán, por otra que faltaba. Ahora sí la tenemos completa.

31 de diciembre de 2009

Noche Vieja



a mis amigos de la antigua sala Temas de actualidad de yahoo, 
de los Talleres CiudadSeva, La navaja de Occam y Tallerines 
y a mis amigos blogueros

Era el 31 de diciembre de 1999, el pánico quería sembrarse sobre nosotros.  Nos hablaron del Y2K y de los desastres que ocurrirían. Nada pasó…
Entró el siglo XXI.  Muchos descubrimos Internet.  Coincidimos en muchos espacios: salas de chateo, blogs, talleres. Nos conocimos, nos amigamos, nos separamos, nos buscamos, nos reencontramos.  Compartimos distintos intereses: literatura, alegrías, tristezas, buenos y malos ratos, música, chistes, muertes, bromas, cumpleaños, nacimientos, graduaciones, bodas, divorcios, risas, lágrimas, insultos, halagos, amores, desamores. Pero nunca faltó la amistad.
Hoy, 31 de diciembre de 2009, comienza una nueva década.  Nos vuelven a hablar del fin del mundo.  Y aquí estamos. ¡Ánimo! A pesar de la tempestad que pudiera sacudirnos siempre sale el sol.  Allí, cruzando nuestro cielo cibernético, veo un arco iris de reconciliación y alianza. ¡A pintarnos, pues,  la cara de sus colores!
Que nos acompañen el rojo de energía, pasión y amor.  El naranja de entusiasmo, determinación y éxito.  El amarillo de felicidad, honor y lealtad.  El azul de la confianza, la fe y la verdad.  El añil de la humildad y la tolerancia.  El violeta de la sabiduría y la dignidad. El verde de la armonía, fertilidad y esperanza.
Que, juntos, podamos soñar cantando y vivir soñando.
Que, juntos, esperemos la llegada de un nuevo sol.
Que siempre podamos llamarnos hermanos.
¡Bienvenido, 2010!


Y un deseo especial: como una noche de bodas llena de ilusiones, una noche vieja llena de entusiasmo, fe y esperanza:


Que el maquillaje no apague tu risa,
que el equipaje no lastre tus alas,
que el calendario no venga con prisas,
que el diccionario detenga las balas.

Que las persianas corrijan la aurora,
que gane el quiero la guerra del puedo,
que los que esperan no cuenten las horas,
que los que matan se mueran de miedo.

Que el fin del mundo te pille bailando,
que el escenario me tiña las canas,
que nunca sepas ni cómo, ni cuándo,
ni ciento volando, ni ayer ni mañana.

Que el corazón no se pase de moda,
que los otoños te doren la piel,
que cada noche sea noche de bodas,
que no se ponga la luna de miel.
Que todas las noches sean noches de boda,
que todas las lunas sean lunas de miel.


Que las verdades no tengan complejos,
que las mentiras parezcan mentira,
que no te den la razón los espejos,
que te aproveche mirar lo que miras.


Que no se ocupe de ti el desamparo,
que cada cena sea tu última cena,
que ser valiente no salga tan caro,
que ser cobarde no valga la pena.


Que no te compren por menos de nada,
que no te vendan amor sin espinas,
que no te duerman con cuentos de hadas,
que no te cierren el bar de la esquina.


Que las persianas corrijan la aurora,
que gane el quiero la guerra del puedo,
que los que esperan no cuenten las horas,
que los que matan se mueran de miedo.

Que el fin del mundo te pille bailando,
que el escenario me tiña las canas,
que nunca sepas ni cómo, ni cuándo,
ni ciento volando, ni ayer ni mañana.

Que el corazón no se pase de moda,
que los otoños te doren la piel,
que cada noche sea noche de bodas,
que no se ponga la luna de miel.
Que todas las noches sean noches de boda,
que todas las lunas sean lunas de miel.
(Joaquín Sabina)

25 de diciembre de 2009

¡Feliz Navidad!



Hoy, al sentir a mi nieto durmiendo a mi lado, le sonreí y canté:

 Esta noche es Nochebuena
vamos al bosque, Nahuelito,
a buscar un arbolito
hoy que la noche es serena.
Los Reyes y los pastores
andan siguiendo una estrella
le cantan al Jesún Niño,
hijo de la Virgen Bella.

Al continuar, ya me sonreía y con sus manos seguía el ritmo...

Arbolito, arbolito,
campanitas te pondré
quiero que seas bonito
que al Reién Nacido
te voy a ofrecer.
Iremos por el camino, caminito de Belén.
Iremos porque esta noche
ha nacido el Niño Rey.

Que el Niño Rey renazca cada Navidad en sus corazones y permanezca siempre ahí, conservando  al niño que fuimos y permitiendo que esté orgulloso de los adultos en que nos hemos convertido.
Que cada Navidad sea un renacer a la fe y la esperanza.
Que cada Navidad nos de la energía y el entusiasmo para seguir adelante, por nosotros, por nuestro planeta, por los demás seres que lo habitan.
¡Feliz Navidad!
desde este rincón caribeño hasta ese rinconcito desde donde me lees.
Gracias por estar.
Siluz

6 de enero de 2009

¡Llegaron los Reyes!

Me encanta la víspera y el día de Reyes. Es uno de los días más lindos y significativos de la Navidad. Por supuesto, después del Nacimiento. Nos quejamos de que no se celebra con la debida fuerza. Aún así, me asombra que le damos más importancia que muchos de los países latinoamericanos. En la mayoría es un día de trabajo como otro cualquiera. Pero para nosotros es un día de fiesta, muy especial y de mucha tradición. No todo está perdido.De niña, ni abuela cantaba esta canción siempre para estas fechas. Yo también quiero cantársela a mis nietos pero no la recuerdo completa. ¿Alguien la sabe?

Llegan de noche con gran cautela
cuando ninguno sus pasos vela
y al dormitorio del niño van
y al dormitorio del niño van.

Le reconocen, le dan un beso
en su rosada mejilla impreso
ven de juguetes el dulce alfán
ven de juguetes el dulce afán.

Para las niñas, ¡cuánta hermosura!
hay muñequitas de tez oscura
con bellos labios como el carmín.

Para los niños...
sables pues sables, cornetas quiere
pues hay cornetas...
...y lo demás lo perdí en el tiempo. ¡No lo encuentro en google! ¿Permanece la letra en la memoria de alguno de ustedes?

¡Feliz día de reyes!


Actualización (17 de nov)
Leilani escribe un comentario:  "Para que le puedas cantar a tus nietos".  Y ¡me da la letra completa!  Gracias mil.  Este año así lo haré. 

 Si alguien también la busca, sepa que está completa en esta otra entrada:
dibujo: Luis Santiago

22 de diciembre de 2008

Todavía es Navidad

La brisa está impregnada de diciembre
y esta niña aún brinca de felicidad.
Es que
todavía es Navidad en Puerto Rico
en los 2000 como en 1950.
Todavía cantamos,
amamos, esperamos,
soñamos
pero sobretodo,
todavía tenemos el mañana como bandera.
¡Feliz Navidad, amigos lectores!
Gracias por estar.

Todavía es Navidad
Canta: Danny Rivera

Oye,
¡todavía es Navidad en Puerto Rico
y seguirá por siempre!

Todavía la Navidad es en mi pueblo
El motivo más lindo para celebrar
Y es el tiempo para que vuele la esperanza
Desplegando en cielo de paz sus limpias alas
Y anidando en los sueños de la humanidad
Todavía juega su magia el aguinaldo
Y las tarde cambian su luz y su color
Y la fiesta más que placer es alabanza
Y en las coplas el corazón es el que canta
Arrullado por la grandeza del amor
Es la brisa que está impregnada de diciembre
Una niña que salta de felicidad
Sube y baja del alto pico
Alborota al grande y al chico
Eso hermano para mi pueblo es Navidad
Sube y baja del alto pico
Alborota el grande o el chico
Eso hermano para mi pueblo es Navidad
Mi pueblo canta,
Mi pueblo espera,
mi pueblo ama
Mi pueblo sueña
Con el mañana como bandera.
Mi pueblo ama,
mi pueblo espera
Mi pueblo ama,
mi pueblo espera

¡Cántenlo!

Todavía hay figuras de aquel Nacimiento
Que recuerdan nuestra primera Navidad
Cuando Dios para demostrarnos su cariño
Siendo Verbo de amor al fin se volvió niño
Y nació con una corona de humildad
Todavía cuando llega el 5 de enero
Nuestros niños cortan la yerba con afán
Y la ponen para que coman los camellos
Esa noche de gran fortuna para ellos
Porque vienen Gaspar, Melchor y Baltasar
Es la brisa que está impregnada de diciembre
Una niña que salta de felicidad
Sube y baja del alto pico
Alborota al grande y al chico
Eso hermano para mi pueblo es Navidad.
Sube y baja del alto pico
Alborota al grande y al chico
Eso hermano para mi pueblo es Navidad.
Mi pueblo canta,
mi pueblo espera,
mi pueblo ama,
mi pueblo sueña
con el mañana como bandera
Mi pueblo ama,
mi pueblo espera
Mi pueblo ama,
mi pueblo espera.
Mi pueblo canta
Mi pueblo espera
Mi pueblo ama
Mi pueblo sueña
Con el mañana como bandera
Mi pueblo ama,
mi pueblo espera.
Mi pueblo ama,
mi pueblo espera.

(Música)

Mi pueblo canta,
mi pueblo espera
Mi pueblo ama,
mi pueblo sueña
Con el mañana como bandera
Mi pueblo ama,
mi pueblo espera
Mi pueblo ama,
mi pueblo espera.
video: fotos familiares (1949-2008)

9 de enero de 2008

Al recibir el nuevo año

2008. Octavo año de este nuevo siglo. Año olímpico y eleccionario. Año de promesas, cambios y soluciones. Hora de salvar al planeta, de traer paz y justicia, de erradicar el hambre y la corrupción, de traer la felicidad a esta vida y no a esperarla en la próxima..
Termina un año y empieza otro, hacemos muchas resoluciones. Ya en diciembre podremos mirar atrás y ver qué cumplimos, qué logramos, en qué nos sorprendió el año, que pasó que no esperábamos, qué esperábamos que no pasó.
¡Tantos proyectos comenzados! Un Manual para maestros de teatro me reclama que lo saque del olvido. Las primeras escenas de una obra de teatro piden un desarrollo. La tercera parte de una trilogía de cuentos mitológicos ha quedado en el tintero.
¡Tantas esperanzas y sueños! Ver contentos a mis hijos y saber que toman las decisiones correctas. Que mis nietos crezcan saludables y mi tía vuelva a caminar. Una plaza para Maritza, un diploma para Noel y la visita de Juan, Ale y Mía a Puerto Rico para compartir con familiares y amigos.
¡Tantas metas personales! Salud y entusiasmo para cumplirlas. Un reencuentro de Tallerines, una actividad de Navajeros. Otra antología. Alguna mención en un certamen. Volver a hacer teatro. Regresar a Buenos Aires.

Continuar “escribiendo en voz alta” y confiar que las musas no se vayan de vacaciones, ni siquiera con el Nano.

20 de diciembre de 2007

El inventario del 2007

"Y sabe que el ayer no es sino el recuerdo del hoy
y el mañana el sueño del presente."
(Khalil Gibrán)
Gracias por visitarme, por leer lo que escribo en voz alta, por dejar un comentario. A los compañeros de taller, gracias por sus correcciones y sugerencias. Gracias a mis amigos y a mi familia porque siempre están. A mis hijos y nietos, por ser la razón de mi vida.
El 2007 pronto no será más que un recuerdo y ese futuro que hoy soñamos será nuestro presente. Que el 2008 llegue acompañado de amor, salud, éxitos y paz. Que cada día estemos más cerca de alcanzar nuestras metas y si lo logramos, que tengamos el entusiasmo para trazarnos nuevas. Vivamos, decía Gandhi, como si fuéramos a morir mañana pero aprendamos como si fuéramos a vivir para siempre.
Conocí esta canción de Chico Novarro hace mucho tiempo interpretada por los hermanos Croatto: Nelly y Tony. Hoy encuentro otra versión del cantor dominicano, Fausto Rey.
Estoy haciendo el inventario
la lista de los bienes que poseo;
es tanta mi fortuna que me asusta,
es tanta que al pensarlo siento miedo.
Estoy haciendo el inventario
la suma de las cosas que yo tengo;
es tanto mi tesoro y tan profundo
pues nadie tiene más en este mundo.
Tengo el sol, las flores y la brisa.
Tengo el mar y la luz de tu sonrisa.
Tengo el cielo infinito.
Tengo miles de estrellas.
Tengo fe pues no hay nada sin ella.
Tengo al fin la suerte de estar vivo,
de tener un hermano y un amigo,
de abrazar a mi madre,
de besar a a mi hijo,
tengo a Dios que esta tierra bendijo.
Tengo amor
¿y qué más, qué más puedo pedir?
¡Nada más!
Para todos, ¡feliz Navidad y un nuevo año grandioso!