Todavía puedo oír la voz de mi madre cantando nanas. Las aprendí sin darme cuenta. Las repito sin nunca haberme propuesto aprenderlas. Como recuerdo algunos tangos, y esas viejas canciones de tríos y bohemias.
Había nanas religiosas, que hacían referencias a Jesús, su Madre María, ángeles.
“A dormir llama el cucú… cucú y la Virgen ya durmió al buen Jesús...
“A la nanita, nana, nanita ea mi Jesús tiene sueño, bendito sea, bendito sea..."
"Duérmete que la Virgen con sus querubes velando está tu sueño desde las nubes..."
Otras que hacen referencia a la naturaleza, al cielo, a flora y fauna.
“Se enojó la luna, se enojó el lucero porque este niñito peleó con el sueño."
Duérmete niñito, para que la luna te traiga un dorado racimo de uvas."
Otras que hablaban de personajes infantiles, muñecos, hadas.
“Todos tus juguetes están durmiéndose ya, hasta Mickey Mouse junto al Pato Donald se durmió. Popeye, el marino, frente a tu cunita duerme..."
Otras amenazantes y algunas aterradoras.
“La loba, la loba vendrá por aquí si es que este niño no quiere dormir...
“No le tengas miedo.. al cuco infernal, mira que ya es tarde, duérmete..
Y aprendí nuevas.
Cada una más hermosa que la otra. Cada una con más sentido y compromiso que la otra. Descubrí que no basta cantar “duérmete nene”. Podemos transmitir el sentimiento de pertenencia, de lucha, de compromiso, de unidad, desde la cuna. A nuestros niños no les serán ajenas las palabras: libertad, solidaridad, responsabilidad, compromiso, unidad, justicia, amor.
Nanas de la cebolla (Miguel Hernández - Dedicadas a su hijo, a raíz de recibir una carta de su mujer, en la que le decía que no comía más que pan: y cebolla)
.La cebolla es escarcha, cerrada y pobre.
Escarcha de tus días y de mis noches.
Hambre y cebolla, hielo negro y escarcha
grande y redonda.
En la cuna del hambre mi niño estaba.
Con sangre de cebolla se amamantaba.
Pero tu sangre, escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.
Una mujer morena resuelta en luna
se derrama hilo a hilo sobre la cuna.
Ríete, niño, que te traigo la luna
cuando es preciso.
Alondra de mi casa, ríete mucho.
Es tu risa en tus ojos la luz del mundo.
Ríete tanto que mi alma al oírte
bata el espacio.
Tu risa me hace libre, me pone alas.
Soledades me quita, cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios relampaguea.
Es tu risa la espada más victoriosa,
vencedor de las flores y las alondras
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos y de mi amor.
La carne aleteante, súbito el párpado,
el vivir como nunca coloreado.
¡Cuánto jilguero
se remonta, aletea, desde tu cuerpo!
Desperté de ser niño: nunca despiertes.
Triste llevo la boca: ríete siempre.
Siempre en la cuna, defendiendo la risa
pluma por pluma.
Ser de vuelo tan alto, tan extendido,
que tu carne es el cielo recién nacido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen de tu carrera!
Al octavo mes ríes con cinco azahares.
Con cinco diminutas ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines adolescentes.
Frontera de los besos serán mañana,
cuando en la dentadura sientas un arma.
Sientas un fuego correr dientes abajo
buscando el centro.
Vuela niño en la doble luna del pecho:
él, triste de cebolla, tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa ni lo que ocurre.
Canción de cuna
(Juan Antonio Corretjer- 1937 - Escrita en da cárcel La Princesa y publicada bajo el seudónimo de E. Montes)
Duérmete ,mi niñito, que viene Winship viene con carabinas, viene con rifles.
Duérmete, mi niñito, que viene Orbeta con ametralladoras, con escopetas.
Pero no tengas miedo porque a tu lado tu madre que no teme te está cantando.
Te está cantando amores de borinqueña para luego lactarte de independencia.
Pero no tengas miedo que Beauchamp vela y vela Hiram Rosado; los héroes velan.
¿No sabes, mi niñito, que en los cuarteles llorando están de miedo los coroneles?
¿No sabes que en Palacio ,como un cualquiera un general se muere de tembladeras?
¿No sabes que una aurora, cuando despiertes, ya no habrá generales ni coroneles?
¿Que en una noche solo como el rocío se caerá fatalmente el imperialismo?
Duerme mi niño lindo, cuando despiertes agarra las banderas y los machetes.