12 de octubre de 2009

Un cuento para Urayoán


A Urayoán Noel


“La historia de los humanos
es una historia de guerra,
de hombres y mujeres
luchando contra la selva;
es el pueblo que se alza,
es la lanza y la poesía,
es llanto, es alegría,
es el indio Urayoán
de pie frente a la muerte:
¡Mataréis al dios del miedo;
sólo entonces seréis libres!”
Roy Brown

Un día me preguntarás si fue casualidad. Seguro te diré: no, mi niño, fue causalidad. Las casualidades no existen, todo es causa y efecto de la vida que organiza y dirige.
Hoy se celebra el llamado Día de la Raza. No del descubrimiento de América, ¡no!, más bien del encuentro de dos mundos. Un encuentro que, como todo hecho histórico, será juzgado según el cristal con que se mire.
Nahuel, tu primo puertorriqueño, lleva un nombre mapuche. Tú, argentino, llevas un nombre taíno. Urayoán, el bravío, el que no tuvo miedo, el que se atrevió a probar a los dioses.
Sé que te repetiré una y otra vez la historia. Los taínos temían a los españoles, creían que eran todopoderosos. Sus caras blancas y barbudas, sus ropas, sus armas, los asustaban. Verlos llegar en aquellas naves, sentir su poder y considerarlos superiores, los atemorizó. Es natural. Los seres humanos tememos a lo desconocido. Ellos pensaban que no podían enfrentarse a aquellos seres que habían llegado a dominarlos. Como piensan muchos que no sobreviviremos sin los amos del Norte. Pero Urayoán no se amilanó y decidió hacer la prueba. Así ordenó ahogar a Diego Salcedo, uno de ellos. Tres días esperaron que se levantara. Mas el cadáver se pudrió; comprobado: ¡no eran dioses!
Urayoán dio el primer grito de libertad, la primera expresión contra un pueblo dominante, fue la voz desesperada del colonizado que necesita probarle a su pueblo que puede defenderse. Necesitamos muchos Urayoanes, ¡muchos! Estamos tan asustados, tan perdidos, tan desorientados.
Y así, mi niño, se organizó la primera insurrección boricua. Poco después de lo que te cuento, los aborígenes se rebelaron, cansados del abuso y maltrato de los hombres blancos. Atacaron los poblados españoles establecidos y dispersos en la región de lo que hoy conocemos como Añasco, el pueblo “donde los dioses murieron”.
Muchas rebeliones habrían luego. Ya te contaré la rebelión de los esclavos en Vega Baja donde Miguel el Negro quiso defender a los suyos. Esclavos, aborígenes, jornaleros, tuvieron que levantarse contra la injusticia y el poder que los subyugaba. Te contaré de Mariana Bracetti, de Betances, del Grito de Lares, del único día en que fuimos libres. Te hablaré de don Pedro, de Lolita, de Filiberto, de la lucha contra el nuevo imperio.
Te contaré de porque tu patria, esta isla tan pequeña en tamaño pero tan grande en corazón, sigue siendo Puerto Rico. Porque seguimos hablando español, comiendo arroz con gandules, tomando café al amanecer, cantando plena y bailando salsa, defendiendo nuestra bandera, sintiéndonos parte de una Latinoamérica a la que nos une la cultura y la historia.
Te explicaré, mi Urayoán Noel, muchas cosas. Entre ellas, porque tú también eres un “boricua en la luna”.
Tengo muchas historias que contarte. Pero por ahora, solo puedo darte mi bendición.
Tus hermanitos Germán y Mía, tu primo Nahuel, tus tíos y esta abuela que te adora, te recibimos con los brazos abiertos. Bienvenido a esta Tierra, que buena o mala, es el único hogar que tenemos. En un rinconcito de ella, en un punto que apenas se ve en el mapa, estamos los boricuas, celebrando tu llegada.
Abuela

9 comentarios:

Rocío dijo...

Tremendo... Muchas bendiciones para el Urayoán Boricua-Ché...

Felicidades nuevamente a toda la familia...

Siluz dijo...

Gracias, Rocío. Te imaginarás que estoy loca por conocerlo.
Besitos.

maria dijo...

Nosotros tambien Siluz jajaja
No nos dejes afuera jajaja
Queremos conocerlo!
al Boricuargentojajaja
Muy interesante lo que publicaste.
Ya te he dicho tantas veces FELICIDADES!!
que nunca ta uno de mas no? FELICIDADESSS!!! jajaja
Besos!!

Blanca dijo...

Felicidades Manita. Tambíen en México abrimos los brazos a Urayoán y lo llenamos de bendiciones y de amor. FELICIDADES!! Azu

Siluz dijo...

Gracias, Biki y Azu
Sé que comparten mis alegrías.
Un abrazo, amigas.

Don Segundo dijo...

Siluz

Gracias por la historia.

Felicidades.

Saludos.

Siluz dijo...

Gracias, don Segundo. Un abrazo.

Hilda Vélez Rodríguez dijo...

No se porqué pero hoy me hiciste llorar. Le has contado muy bien la historia y las otras también estaran bien contadas para que sepa, para que germine. Gracias amiga.

Siluz dijo...

Gracias a ti, Hilda, por tan emotivo mensaje. Espero poder contarle muchas,muchas historias, más ahora, que lo tengo cerquita. Un abrazo, amiga.