Qué suerte he tenido de nacer,
6 de febrero de 2011
QUE SUERTE HE TENIDO DE NACER
Qué suerte he tenido de nacer,
15 de agosto de 2009
Bondades del vino tinto

“Con la primera copa el hombre bebe vino;
con la segunda el vino bebe vino,
y con la tercera, el vino bebe al hombre”.
(Proverbio japonés)
Doctor, ¿me puedo tomar un vinito de vez en cuando?
Esta es una pregunta frecuente que hacen los pacientes a sus doctores. Y a muchos les puede asombrar la respuesta.
Una copita de vino puede ser beneficiosa para el corazón, en especial si se toma con las comidas. Repito: una copita o dos; moderación es la clave. El consumo moderado de alcohol protege contra la enfermedad coronaria y contra los accidentes cerebrovasculares isquémicos (obstrucción de una arteria del cerebro). Esto se debe a que el alcohol aumenta el nivel de las lipoproteinas de alta densidad (HDL). El vino, sobretodo el tinto, contine polifenoles y flavonoides, factores que lo hacen antioxidante.
Entre los beneficios de UNA copa diaria de vino tinto están:
· Ayuda a limpiar las arterias impidiendo enfermedades cardiovasculares como arteriosclerosis
· El resveratrol, polifenol que se encuentra en las uvas, es antioxidante y anticancerígeno y parece ser auxiliar contra la obesidad.
· Los polifenoles y flavonoides, hacen más inofensivo al colesterol malo. Inhiben la formación de coágulos en las arterias y disminuyen las inflamaciones.
- Estimula y acelera el trabajo de los órganos relacionados con la digestión.
- Estimula la secreción de ptialina sobre el hígado, y favorece la secreción de bilis.
· Favorece al sistema circulatorio, ya que inhibe la formación de trombos.
· Beneficia a los riñones por su riqueza en sales de potasio, que producen una acción diurética. Algunas investigaciones relacionan su consumo con la eliminación del virus de la poliomielitis y el herpes.
· Incrementa el apetito y provoca un cierto grado
de desinhibición por que actúa como un ansiolítico, lo que explica porque en dosis bajas funcione como un hipnoinductor, favoreciendo el sueño.
La tradición relaciona a Noé con el origen del cultivo de la vid, de la elaboración del vino e incluso de la primera intoxicación por consumo excesivo. Se dice que poco después de salir del Arca, Noé plantó la primera viña y, llegado el momento, bebió el vino y se emborrachó. Entre los griegos, se rendía honor a Dionisios (Baco para los romanos) quien le enseñó a los hombres como cultivar la planta y elaborar el vino.
“El vino es maravillosamente apropiado para el hombre si,
en tanto en la salud como en la enfermedad,
se administra con tino y justa medida”
(Hipócrates)
Es importante recordar que hablamos de una dosis de no más de dos copas. Si nos excedemos, el vino se convierte en un depresor de la actividad cerebral, ocasionando insomnio o, a la inversa, el sueño profundo del borracho. En lugar de actuar como afrodisíaco puede eliminar las reacciones sexuales. Y más grave aún, el abusar del vino, como de toda bebida alcohólica, tiene graves consecuencias en el sistema nervioso central y el hígado y predispone a la cirrosis. En lugar de entonces prolongar la vida, puede acabar con ella, con las relaciones sociales, con la tranquilidad de una familia y con su felicidad.
“El vino no daña,
pero el que bebe sin moderación se daña a sí mismo”.
(Erasmo de Rotterdam)
Y si leer sobre el vino te ha dado deseos de servirte una copita, dímelo y te acompaño. Mmmm... ¿no te provoca un malbec de los campos de Mendoza? Te invito. ¡Salud!
Referencias:
http://www.susmedicos.com/art_vino_corazon.htm
http://terravital.blogspot.com/2009/06/el-vino-tinto-y-sus-bondades.html
http://www.neoteo.com/una-copa-de-vino-al-dia-y-a-vivir-mas.neo
22 de mayo de 2009
En el día de estreno
Hoy, día de estreno me acuerdo de aquella canción de Alberto Cortez:
Hay que ver... hay que ver...¡cómo pasan los años!Parece que fue ayerque pisé un escenariopor la primera vez,tenía tanto miedo,que por hacerlo bien, me entregué todo entero
Hay que ver... hay que ver...cómo pasa la vida!Parece que fue ayerque dejé mi guarida,para echarme a volarcon mis alas cachorrasy empezar a juntarpedacitos de gloria.¡Hay que ver... hay que ver...cuánto tiempo ha pasado!Yo sigo como ayer,igual de enamoradode la luz y el color,del amor a hurtadillas,del sencillo valorde las cosas sencillas.Nada tengo de más,ni tampoco de menos,ni he querido jamásjugar al ""chico bueno"".No me gusta el saborde arrepentimientoni tampoco el colorde los predicamentos. Si han podido pasarcosas malas y buenas,el balance finalha valido la pena.La presea mejorque jamás he tenidoes sentir emocióncon la palabra ""amigo"". ¡Hay que ver... hay que ver...cómo pasan los años!Parece que fue ayerque pisé un escenariopor la primera vez,tenía tanto miedo.¡Hay que ver... hay que ver...aún lo sigo teniendo!
HOYCRUEL IMPACTOCENTRO DE BELLAS ARTES DE SANTURCESALA EXPERIMENTAL8:OOPM14 de febrero de 2008
A mis amigos
A mis amigos les adeudo la ternuray las palabras de aliento y el abrazo;
el compartir con todos ellos la factura
que nos presenta la vida, paso a paso.
A mis amigos les adeudo la paciencia
de tolerarme las espinas más agudas;
los arrebatos de humor, la negligencia, las vanidades, los temores y las dudas.
Un barco frágil de papel,
parece a veces la amistad
pero jamás puede con él
la más violenta tempestad
porque ese barco de papel,
tiene aferrado a su timón
por capitán y timonel:
un corazón.
A mis amigos les adeudo algún enfado que perturbara sin querer nuestra armonía;
sabemos todos que no puede ser pecado el discutir, alguna vez, por tonterías.
A mis amigos legaré cuando me muera mi devoción en un acorde de guitarra
y entre los versos olvidados de un poema, mi pobre alma incorregible de cigarra.
Un barco frágil de papel, parece a veces la amistad
pero jamás puede con él la más violenta tempestad
porque ese barco de papel, tiene aferrado a su timón
por capitán y timonel: un corazón.
Amigo mío si esta copla como el viento,
adonde quieras escucharla te reclama,
serás plural, porque lo exige el sentimiento
cuando se lleva a los amigos en el alma.
Letra y música: Alberto Cortez

