19 de julio de 2012

Verdades amargas

     Cuando era pequeña, oía a mi abuela recitar este poema, al que ella llamaba "Verdad amarga" en todas las fiestas familiares. Recuerdo sus gestos, sus expresiones y hasta el final dramático que le daba arrodillándose en el piso. Pasaron los años, y aunque ya no podía arrodillarse, nunca olvidó la letra, que hoy recuerdo llena de nostalgia.  Junto a "La Muñeca", este poema me trae de regreso esa voz de la que mucho aprendí y a quien tanto extraño.
     Siempre pensé que había sido escrito por el mexicano  Juan de Dios Peza, autor de otro de los poemas que nunca faltaron en nuestras actividades, "Reír llorando". Un día, por casualidad, comentando el artículo "Precioso, pero no es mío con un amigo, encontré que el verdadero autor es Ramón Ortega, poeta hondureño (1885-1932) y que su título es "Verdades amargas". No conocía a este autor, y al buscar información, entendí que siendo joven tuvo desequilibrios mentales que lo llevaron a la locura y muerte temprana, por lo que su producción literaria no es muy extensa. Aún así, se considera uno de los principales exponentes del modernismo en su país,  a pesar de que algunos lo llaman "el poeta olvidado". 
     No sé si es la versión correcta, pues encuentro varias en Internet, pero publico la que recitaba mi abuela, según me la dictó allá para el 73 y que aún guardo en una libreta con mi selección de poemas especiales.

No quisiera decir lo que he mirado
a través del cristal de la experiencia;
el mundo es un mercado do se compran
honores, voluntades y conciencias.

Amigos: es mentira, no hay amigos:
la amistad verdadera es ilusión;
ella cambia, se aleja y desaparece
con los giros que da la situación.

Amigos complacientes sólo tienen
los que disfrutan de ventura y calma;
pero aquellos que abate el infortunio
sólo tienen tristezas en el alma.

Si estamos bien, nos tratan con cariño,
nos buscan, nos invitan, nos adulan;
mas si acaso caemos, francamente,
sólo por cumplimiento nos saludan.

En este laberinto de la vida
donde tanto domina la maldad
todo tiene su precio estipulado:
amor,  parentesco y amistad.

El que nada atesora, nada vale
y en toda reunión pasa por necio,
y por más nobles que sus hechos sean,
lo que alcanza es la burla y el desprecio.

Lo que brilla nada más tiene cabida,
y aunque brille por oro lo que es cobre;
lo que no perdonamos en la vida
es el atroz delito de ser pobre.

La estupidez, el vicio y hasta el crimen
pueden tener su puesto señalado;
las llagas del delito no se ven
si las cubre un diamante bien cortado.

Nada humano es perfecto, puro y santo;
todo se halla impuro, entremezclado;
el mismo corazón, con ser tan noble,
cuántas veces se encuentra enmascarado.

La sociedad que dora su deudor
persigue con saña al criminal,
mas si el puñal del asesino es de oro
enmudece y el juez besa el puñal.

Que existe la virtud, yo no lo niego,
pero siempre en conjunto defectuoso;
hay rasgos de virtud en el malvado,
hay rasgos de maldad en el virtuoso.

Cuando veo a mi paso tanta infamia
y que mancha mi planta tanto lodo,
ganas me dan de maldecir la vida,
ganas me dan de maldecirlo todo.

A nadie habrá de herir lo que aquí digo,
porque ceñido a la verdad estoy;
me dieron a libar hiel y veneno;
hiel y veneno en recompensa doy.

Pero si peco en las palabras toscas
de estas líneas oscuras y sin nombre,
doblando mis rodillas en el polvo,
¡pido perdón a Dios y no a los hombres!



Ramón Ortega
(Honduras)

11 comentarios:

TUS DULCES IDEAS dijo...

Fuertes palabras mas encierran una verdad que aun hoy día se ve en nuestra sociedad: la hipocrecía y la injusticia.

Sazón Boricua dijo...

gracias por compartir parte de tus recuerdos y tesoros de infancia:)

Siluz dijo...

De acuerdo, "tanto tienes, tanto vales" sigue siendo la medida. Gracias por visitar y dejar tu huella.

Anónimo dijo...

Todas sus frases son tan acertadas,me siento orgullosa de ser su paisana.

Eduard Camargo dijo...

saludos amiga. tambien mi abuelo recitaba cada vez que podia este poema y otro llamado RETO y pensaba que ambos eran de Julio FLorez. pero por lo que he visto parece que no. en realidad no lo se... de igual forma gracias por los recuerdos amiga...

Siluz dijo...

Reto del colombiano Julio Flórez es otro de mis poemas especiales. Ese "para comérmelo a besos" final siempre me impactó. Gracias por compartir tus recuerdos, Eduard, parecidos a los míos.

Anónimo dijo...

Creci con ese poema mi mama lo recito en la escuela tambien mi hermana,y lastimosamente vivimos en un mundo asi cuanto tienes cuanto vales. Oh y es de autor desconocido

Siluz dijo...

Es un poema que nos trae recuerdos a muchos y lamentablemente, es una realidad ayer como hoy.
Su autor es Ramón Ortega, poeta hondureño de principios del siglo 20.

Anónimo dijo...

Muchas gracias por publicarlo, al igual que muchos pensé que su autor era Julio Flores.

Jerry Rivera dijo...

Nose pero por la foto se parece a mi maestra de teatro en la Lino Padron Rivera en Vega Baja gracias a ella por todo lo que me enseño. Clase 89-90

Siluz dijo...

Gracias a ti, Jerry, por permitirme ser parte de tus recuerdos escolares. Ya retirada, ahora escribo en voz alta. Éxito y salud.