Mostrando las entradas con la etiqueta Noel Ernesto. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Noel Ernesto. Mostrar todas las entradas

7 de febrero de 2014

Dos regalos de cumpleaños


Patria 

Solo tengo una patria
y tiene nombre y apellido.

Solo tengo una bandera
era una frisa 
con la me arropaban de niño.

Mis fronteras eran
las barras de mi cuna
y se han ido ensanchando
por todo el universo.

Hubo un momento
donde solo una persona
me amaba
y no se notaba vacío.

Me enseñaba de letras,
artes y héroes muertos.
Me señalo un camino
que cada vez que me descarrilo
vuelvo arrepentido.

Como una religión sin credo,
una moral sin régimen,
una manera de vivir
para hacer el bien.

Tengo un norte
muy definido,
es mi primera amada,
mi primer consuelo,
mi primera mano dura
cuando hacia
lo que no estaba permitido.

Mi ciudadanía son sus canas,
su sonrisa
mis días festivos.
Su piel son la tierra que amo,
sus ojos son el cielo que miro.

Solo tengo una patria
y aunque tiene nombre y apellido
nunca me ha hecho falta pronunciarlos,
solo con decir Mami,
ella responde.


Feliz Cumpleaños Viejita Mía. Te Amo.



6 de febrero del 2014

Noel Ernesto



Ella es la que ordena mi desastre,
dice “No” y no hay nada que lo cambie.

Puede hacer mil cosas a la vez,
los de afuera son de palo… ella es.

Ella nunca duerme por las noches,
vuela en su guitarra y mil reproches.
A veces parece un huracán
y otras como un trapo anda y más.

Quizás deba confesarte que te quiero tanto,
somos tan distintas y es tan necesario tenerte conmigo para caminar.
Lo se, se que no hace falta que te diga nada,
solo basta con cruzar una mirada.
Voy contigo al cielo y al fondo del mar, y al fondo del mar.

Ella se hizo amiga del silencio,
pura discreción, todo secreto.
Traicionó una vez su seriedad,
como nadie dice la verdad.

Ella de hablar tanto se marea,
dice no y al rato está en la fiesta.
No se queda quieta en un lugar,
se que no controla su ansiedad.

Quizás deba confesarte que te quiero tanto,
somos tan distintas y es tan necesario tenerte conmigo para caminar.
Lo se, se que no hace falta que te diga nada,
solo basta con cruzar una mirada.
Voy contigo al cielo y al fondo del mar, y al fondo del mar.

Y se entera el mundo si algo sale mal,
eso que me importa si conmigo estás.

Quizás deba confesarte que te quiero tanto,
somos tan distintas y es tan necesario tenerte conmigo para caminar.
Lo se, se que no hace falta que te diga nada,
solo basta con cruzar una mirada.
Voy contigo al cielo y al fondo del mar, y al fondo del mar.

Quizás deba confesarte que te quiero tanto,
somos tan distintas y es tan necesario tenerte conmigo para caminar.
Lo se, se que no hace falta que te diga nada,
solo basta con cruzar una mirada.
Voy contigo al cielo y al fondo del mar, y al fondo del mar.
Fuente: musica.com

Música: Soledad y Natalia Pastorutti
Vídeo: Sandra Cruz Torruellas


11 de diciembre de 2007

Tric Trac: treinta y cinco años después

en memoria de "Mr. Edwin" Silva Marini
En 1972, siendo yo estudiante de Drama de la Universidad de Puerto Rico, montamos la obra "Tric-trac". Nuestra profesora, Myrna Casas, invitó al autor, Isaac Chocrón, quien vino de Venezuela para ver el estreno de su obra.

Lejos estaba yo de imaginarme que treinta y cinco años después mi hijo, Noel Ernesto, dirigiría esta obra. Y mucho menos que el Sr. Chocrón vendría a verla, invitado por la Universidad del Sagrado Corazón.

Fue una noche hermosa llena de recuerdos. Estar acompañada por mis amigas eternas, Magda y Toni, quienes fuimos parte del elenco original. Sentir la emoción de Myrna desde que vio el andamio, el "personaje más alto" del grupo. Recordar cada línea, como cuando se oye una vieja canción que podemos cantar sin saber por qué ni cómo. Ver que esta obra no ha perdido vigencia ni vitalidad. Conocer a un grupo de jóvenes que estaban tan emocionados con este montaje como lo estuvimos nosotros. Sentir el aplauso de un público que disfrutó la obra y comprendían el esfuerzo de "Casa abierta" por hacer lo que querían hacer: buen teatro.