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23 de junio de 2011

Sant Joan

Una noche cuando el verano abría los ojos
por aquellas calles, donde tú y yo nos hemos hecho mayores,
donde aprendimos a correr, sobre un palmo de arena
alzaba una hoguera por San Juan.
Entonces un trozo de madera era un tesoro
y con una mesa vieja ya éramos ricos.
Por las calles y las plazas íbamos de casa en casa
para hacerlo arder todo aquella noche de San Juan.
Éramos cuatro golfos.
No sabíamos mucho de las lágrimas que hacen que gire el mundo.
Íbamos entrando en la vida.
Nunca una mentira, no nos hacía falta y nada nos robaba el sueño...
Los años me han alejado de mi calle
y se han perdido aquellos compañeros de juegos.
Lo bueno y lo que estorba como si cualquier cosa.
Parece que todo se hubiera quemado en el fuego de San Juan.

Y ahora, esta tarde otra vez
veo los chicos recogiendo leña para la calle.
Corren, como yo antes corría.
Los llamo y me miran como si fuera un gusano extraño y pasajero.
Dadme un trozo de madera para quemar
O la tomaré de donde pueda, como ayer,
Como si no hubiera de otra.
Yo he sido como vosotros.
No quiero sentirme viejo esta noche.
Que un trozo de madera vuelva a ser un tesoro.
Que con una mesa vieja sea rico.
Por las calles y las plazas, iré casa en casa
Para hacerlo arder todo esta noche de San Juan.

Joan Manuel Serrat



23 de junio de 2008

En la noche de San Juan

“...en la noche de San Juan,
cómo comparten su pan,
su mujer y su gabán,
gentes de cien mil raleas”.Fiesta – J.M. Serrat
No sé si porque mi abuelo se llamaba Juan o porque pasé toda mi niñez y adolescencia en San Juan de Puerto Rico o porque para mi familia cualquier excusa era buena ocasión para ir a la playa, la víspera de la noche de San Juan fue y sigue siendo de especial significado para mí.

Recuerdo que nos íbamos desde temprano en la tarde. Mi abuela llevaba una olla de arroz con pollo, Mami todos sus bártulos para hacer una buena caseta y guarecernos de la lluvia que esperábamos no cayera, los tíos preparaban la fogata para espantar los espíritus (y los mimes, mosquitos y otros insectos) y los niños corríamos al mar según pisábamos la arena. A las doce era preciso tirarse de espaldas para sacarnos de encima todo lo malo. Tres veces.

Aprendí desde joven que era una noche única, mágica. Escuché innumerables rituales, algunos de los cuales practiqué. Recuerdo que una vez puse bajo mi almohada tres habichuelas -he oído que también puede hacerse con ajos- una, con cáscara, otra, a medio pelar y otra pelada por completo. En la mañana se sacaba una sin mirar y según la tradición, así sería el status económico del futuro marido. Por supuesto, escogí la pelada. Esto no falla. También puse un papelito con tres nombres de pretendientes. Tenía que buscar uno en la mañana y ese se convertiría en mi prometido. Me salió el más guapo de todos, el que más me gustaba... y con el que no me casé.

Hay unos rituales que no tuve la oportunidad de hacer o no me atreví. Eso de mirarse a las doce en el espejo y ver en la imagen reflejada su destino suena algo escalofriante. Para otros, hay que tener mucha imaginación. Tiré una clara de huevo en un vaso pero no vi ni barcos ni ataúdes (¡menos mal!) ni trajes de novia. Seguí viendo una asquerosa clara de huevo pasada por agua. Tampoco me corté el pelo en la noche de San Juan (rara vez lo he hecho en toda mi vida) pero eso no ha sido razón para tener mala suerte.


Felicidades en su santo a Juan Noel, Juan Arturo y a todos los que llevan este nombre (y sus derivados) en esta tierra de Juanes.
Y si esta noche ves una estrella fugaz cruzando el cielo es un beso que partió desde esta costa de Vega Baja y quiere alcanzar a mi abuelo Juan allá en su morada eterna.
Siluz
No dejes de ver este anuncio de Ace que retrata nuestra tradición sanjuanera, tradición que no borra la distancia ni el tiempo...


Esta noche es víspera de San Juan. Una vez más ¡al mar! De espaldas. Hoy las aguas están bendecidas por el Bautista. Hoy todos los ríos y mares llevan una gota del Jordán. ¡A prender las fogatas! El fuego hoy es divino y purificador.
¡A seguir la tradición! ¿Para alejar lo malo y atraer la buena suerte? Que va, para pasarla bien. Son costumbres que tienen que pasar de mis abuelos a mis nietos. Que somos boricuas y es San Juan nuestro patrono!