4 de agosto de 2016

Mi árbol y yo

o Crónica del intento de salvar un árbol de caoba

"Hoy, bajo su sobra, que tanto creció.
Tenemos recuerdos, mi árbol y yo". 
Alberto Cortez

16 de junio de 2015
Recibo copia de una querella radicada en el Tribunal de Vega Baja por mi vecina inmediata.  La misma decía: “El motivo de esta querella es que en la casa de mi vecina hay un árbol gigante el cual no quieren ni siquiera podar y las hojas y raíces están afectando grandemente a mi salud y ensucia mi casa. Espero se tome pronta acción”.
Lo curioso es que hace 35 años que somos vecinas y nunca (¡nunca!) hablamos de este asunto. Si tanto le molestaban las hojas, pudo ofrecerse a cubrir parte de los gastos o por lo menos, advertirme que pensaba hacer una querella si no llegábamos a un acuerdo .No es un árbol que yo sembrara, sino uno que hasta los mismos desarrolladores de la urbanización respetaron y para su buena suerte, quedó en mi patio y no en el de mi vecina. Pero en su lugar, para justificar una discusión de su esposo con otro vecino,(parece ser una costumbre) en la que yo, sin querer, quedé inmiscuida, me dijo: Yo siempre he tenido problemas con las hojas de tu árbol pero nunca te he dicho nada…” Recuerdo que le contesté: “Ahora me lo estás diciendo”. Días después aparece la citación.


El árbol de caoba puede alcanzar grandes dimensiones y es una de las maderas más valiosas de América. Pierde sus hojas por corto tiempo en la estación seca, ¡una vez al año!. Está considerada como una especie en peligro de extinción, especialmente en Centroamérica, por la forma irracional en que se ha explotado a través de los años. ((Ref: http://www.magda-rodriguez.org/árbol-nacional.html)

Dice el Dr. César Nava (http://www.energiaverde.pr.com):
“Es un abismal error pretender cortar un árbol, y mucho más si es una caoba, que en cualquiera de sus especies no presenta ningún peligro, ni para los pisos ni para las áreas ornamentales públicas ni privadas, pues estos árboles son de sistema radical pivotante, es decir, sus raíces son direccionalmente hacia abajo, pues no buscan hacia los lados ni la superficie como lo hacen por ejemplo, el ficus o matapalo y otras similares.  Personalmente pude efectuar varios estudios comprobando tal hecho en particular en más de cincuenta árboles dispersos en varios tipos de terreno y localidades. Un solo árbol de caoba, adulto, genera más oxigeno que cualquier otro, y por si se trata de la especial Mahogany King, de hojas grandes, duplica la cantidad”.

23 de julio de 2015
En la primera vista sobre esta situación (no imaginaba que serían muchas) se me concede el término de un mes para hacer la gestión de poda en el Municipio de Vega Baja.

19 de agosto de 2015
Recibo en mi casa a un representante del Municipio, quien tras ver el árbol, me indica que no tiene el equipo ni el personal para podarlo.  Añade que no ve necesidad de hacerlo ya que el árbol ni está enfermo ni presenta peligro para vida o propiedad. Dice además que por ser un árbol protegido lo más que puede podarlo es en “un 30%, que sería un gancho aquí y otro allá”.

27 de agosto de 2015
Segunda vista donde el representante y la abogada del Municipio exponen sus razones para no podar el árbol.  La jueza le indica a la querellante (detalle que extrañamente olvídó escribir y, en la próxima vista, negó haber dicho) que al ser ella la interesada, busque quien pueda hacer el trabajo y dividamos el costo entre las dos.

5 de octubre de 2015
Esta vez la querellante viene acompañada por un abogado. Yo no, pues no pensé que fuera necesario ya que se trataba de llegar a un acuerdo sobre el trabajo. Pero al ver que la jueza solo lo escuchaba a él, y creía en los datos que se sacaba de la manga, me lamenté no haberlo hecho.  Esta vez la funcionaria del Departamento de Recursos Naturales recomendó que se podara el árbol en un 50% (Luego me explicó a mí en su oficina que se refería al 50% de  los ganchos que llegaban a casa de la vecina pues podarlo en ese % sería matarlo). Se me dan tres meses para la poda del árbol.

diciembre 2015
Contratamos los servicios de un paisajista quien se encarga de la poda del árbol para cumplir con las exigencias de la querellante. Se puso especial atención en los ganchos que llegan a su casa. El paisajista indica que no puede tocar la copa del árbol sin afectarlo.  Pensé que el problema había quedado atrás con el año viejo y el árbol se recuperaría sin problemas y yo me quitaría de encima a la doña vecina. A pesar de que a causa de esta poda, perdimos el árbol de limón, recuerdo de un familiar ya fallecido,  al caerle encima una de las ramas. 



árbol en julio 2015

árbol en enero 2016


19 de abril de 2016
Sorpresivamente, recibo en el correo copia de la moción presentada por el abogado de la parte querellante, solicitando que se me hiciera incurso en desacato al no cumplir con las órdenes del Tribunal.  Un capítulo que consideraba cerrado vuelve a abrirse, esta vez más como un acto de mala fe ya que considero que la petición de esta “buena persona” es caprichosa y sin fundamento. Mi árbol no es el único que bota hojas, y solo lo hace una vez al año. A nuestro alrededor hay otros árboles que sí botan hojas todo el año y cuyas hojas arrastra el viento.

20 de abril de 2016
Visito la oficina de Recursos Naturales en Arecibo. Muestro fotos del árbol y pregunto si no cumplí yo con la orden dada. La bióloga me dice que yo sí cumplí con lo recomendado, que no se podía cortar la copa del árbol porque eso sería matarlo. Que así estaba dispuesta a declararlo si era citada. Se mostró sorprendida de la insistencia de la querellante en este asunto.

29 de abril de 2016
Recojo en la oficina de Alguaciles de Vega Baja una citación para el 16 de junio de 2016 para mostrar “causa por la cual no deba hallarse incurso en desacato” a esta servidora.

16 de junio de 2016
Nos citaron a las 10:30 am. El abogado de la otra parte llegó a eso de las 12:30, despreocupado, seguro de sí mismo, con un aire a lo Keanu Reeves. No quiso hacer ningún tipo de arreglo pues el interés de la doña no es podar sino talar de una vez. Como por la eficacia del sistema de Tribunales la citación a Recursos Naturales no salió, el caso se pospone para el 3 de agosto con el compromiso de que Recursos Naturales tendrá la última palabra.
Para colmo de males, mi árbol está en su época de deshoje y está perdiendo todas sus hojas. Muy pronto adquirirá nuevas.  Se presentan fotos donde se alega que el problema no se ha resuelto, hojas qie se han dejado acumular, con toda intención,  a lo largo de semanas, hojas que dentro de poco dejarán de caer.

21 de junio
Voy nuevamente a Recursos Naturales para orientarme si la poda fue hecha correctamente.. Hablo con otra bióloga quien también, como la anterior, considera que el trabajo se realizó satisfactoriamente.

3 de agosto de 2016
El abogado de la parte querellante ofrece, como quien hace un acto de generosidad, desestimar la moción de desacato (cosa que pensé que estaba resuelta pues entiendo que el trabajo se hizo) a cambio de que se podara nuevamente el árbol. La representante de Recursos Naturales explica que según ella puede apreciar en la foto, la mayoría de las hojas no son de caoba sino de úcares, árboles que están en la parte de atrás de la casa y pertenecen al Municipio.  Aún así, el abogado de la parte querellante insiste en que la poda, realizada por un paisajista que sí conoce la Ley de Poda de Puerto Rico, no satisface a su cliente.  La representante de Recursos Naturales indica que ella considera que podar el árbol en un 50% es matarlo, pero que la jueza es quien decide.
La jueza, por el momento, exige  una nueva poda que debe ser certificada por Recursos Naturales, no sin comentar, en total menosprecio por la vida del árbol, que ya lleva más de una año con este caso, que lo mejor sería cortar el árbol y se acababa de una vez con el problema.


Me pregunto:
¿Para qué se hacen leyes de Recursos Naturales, si al final, son los jueces, que no son especialistas en el tema, los que deciden?
Me pregunto:
 ¿Para qué se dice que Recursos Naturales tiene la última palabra, si el abogado de la querellante, insiste en que aunque ella es la especialista, él no cree en lo que está diciendo?
Me pregunto:
Si el problema hubiera sido un perro que ladra, ¿la jueza habría mandado a matar al perro?
 Me pregunto:
¿vale menos la vida de un árbol, que es solo el pulmón de la tierra, que de un animal u otro ser vivo?
 Me pregunto
¿Podré salvar a mi árbol?






2 comentarios:

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Querida Siluz: No sabes la rabia que me ha dado leer este recuento. Me llega al alma porque soy, como sabes, amante de los árboles de toda mi vida. Al punto que me he enfermado cuando los han asesinado cerca de donde vivo en Hato Rey. Esa vecina tuya está poseida por el odio a los árboles que por desgracia abunda en nuestro país. Pero la que bota la bola es la jueza esa que dan ganas de amarrarla a un poste bajo el sol inclemente durante horas para que sepa las bondades de tener árboles de sombra. Lo que da más rabia es que se consideren las hojas como basura pero estoy segura de que la vecina esa es de las que no les importa la verdadera basura por las calles. En fin, me da pena lo que has pasado y encima tener que seguir viviendo al lado de esa mujer. Espero que el árbol sobreviva. Manténnos informados.

Siluz dijo...

Gracias, Ivonne, por tu comprensión y solidaridad. Da muchísima rabia sentirte tan impotente ante lo que consideramos injusto y absurdo. Yo también espero poder salvar a nuestro querido "abuelo árbol" como lo llama mi nieto.