12 de noviembre de 2011

Campamento y Bosque Urbano El Samán

El Día del Grito en Lares, una joven se acercó a mí repartiendo unos volantes. Me llamó la atención su efusividad y su convicción.  Iba explicando, no solo repartiendo, información sobre el Campamento Samán, en Ponce y el porqué de su protesta contra la multinacional que atentaba contra el bosque urbano dónde se han establecido.  Me hablaba de los planes de la cadena de farmacias Walgreens de talar unos once árboles, entre ellos el samán del que deriva su nombre el campamento, ubicados en el Corredor Ecológico de la Avenida La Ceiba como parte de la construcción de su octava tienda en la Ciudad Señorial.


Por su importancia, reproduzco aquí la información contenida en el “brochure” titulado: Campamento y Bosque Urbano “El Samán”- Corredor ecológico -  avenida La Ceiba - Ponce.

¿Qué es un bosque urbano?
Según el marco legal es una comunidad biológica dominada por árboles e incluye otro tipo de vegetación, fauna asociada y cualquier otra especie biológica (hongos, insectos, etc.). La comunidad debe estar localizada dentro de la zona urbana de una ciudad o pueblo, incluyendo la zona de transición urbana-rural. El tamaño de un bosque urbano fluctúa -dependiendo de su forma - desde los 700m en adelante (bosque lineal), 500m² en adelante (forma de parcha) y 1km (forma periférica). El terreno bien puede ser propiedad del gobierno o privado.


Un bosque urbano se forma de manera espontánea por semillas que llegan a un área abierta sin árboles previamente, como en pastizales abandonados cerca de áreas urbanas, estructuras abandonadas en el casco de la ciudad, etc. También pueden ser árboles sembrados para propósito de sombra en plazas públicas, a la orilla de puentes, carreteras, terrenos públicos o privados. Un solo árbol que, a su vez, atraiga aves las cuales, a su vez, traigan semillas de otras especies, puede constituir al tiempo un bosque urbano.


¿Por qué un campamento de protesta?

El Bosque Urbano de Samán, ubicado en la Avenida la Ceiba, sector Sabanetas en Ponce, Puerto Rico, cuenta con aproximadamente 7.246.2888 metros (1.9 cuerdas) de tierra no urbanizada aledaña a tres zonas residenciales y comerciales (Los Caobos, Villa Flores y Alta Vista). Este terreno cuenta con 7 especies de árboles nativos y naturalizados, cuyos ejemplares tienen más de 45 años de edad. A saber: anacahuita  (sterculia apetala), acacia amarilla (albizia lebbeck), samán (samanea saman), moca (andira inermes), jobillo (spondias Bombin) y mangó (mangifera indica). También es el hogar de varias especies de insectos (grillos, cigarras, hormigas), zona de abastecimiento del ave migratoria julián chiví (vireo altiloquus) y hogar de varias especies de aves como la cotorra dominicana (amazona ventralis), perico monje (myopsitta monachus –especie introducida de Argentina, pero naturalizada en el Caribe), Mozambique (quicalus niger) y el pitirre (tyranus dominicensis). Antiguamente, el terreno era un pequeño valle para una quebrada afluente del río Inabón, uno de los ríos más grandes de Ponce. Hoy en día, debido a esto y a pesar del desarrollo urbano, el lugar es una zona de retención de aguas, que evita las inundaciones.

 
Luego, es perfectamente comprensible que este terreno sea considerado bosque urbano. No obstante, la compañía Walgreens adquirió este terreno en 2001, batallando un caso legal de matiz económico con uno de los doscientos negocios de la localidad que se verían afectados por esta construcción. Durante el proceso, se ha dedicado a aniquilar sistemáticamente varios de los ejemplares arbóreos, acaso con el fin de alegar impacto ambiental mínimo.

Es en junio de 2011 que el municipio expide un permiso de tala de árboles con el fin de construir el octavo local en la ciudad. Por tal razón, el Comité amigos de los árboles (COAMAR) junto a vecinos de las comunidades cercanas y estudiantes de las principales universidades de Ponce, constituyen el Campamento el Samán, en protesta por la explotación desmedida de nuestros terrenos, por parte de la multinacional.

Desarrollar este terreno supondría la destrucción de un habitat para las especies antes mencionadas, una amenaza seria de inundaciones en un área de 3 millas hacia adentro de las comunidades próximas y una adición al problema del calentamiento global. Más aún, sería un incumplimiento de palabra, puesto que dicho terreno se encuentra en la Avenida la Ceiba, declarada por el Municipio de Ponce como Corredor Ecológico en diciembre de 2010. Al presente, luego de dos meses de lucha y en espera de unas segundas vistas para evaluar este caso, el Campamento el Samán se mantiene en pie de lucha, máxime por ser este año (2011) el Año de los Bosque Urbanos, declarado por la ONU.

Hasta aquí la información.  Pero ¿qué ha pasado después?

El Campamento sigue en pie.
Los opositores del proyecto aseguran que Walgreens ha presentado información errónea con relación al estado del bosque urbano. Critican, además, que a principio de año el Municipio anunciara la designación de esa zona como el Corredor Ecológico, y que luego autorizara la construcción de la farmacia, a pesar de que esto conllevaría el corte de once árboles.
Estamos protegiendo un área verde que es zona de abastecimiento de aves endémicas y naturalizadas, así como charca de retención, ya que nos quieren construir el octavo Walgreens de la ciudad”, escribió Lizat Leonardo, uno de los residentes del campamento, en la página de Facebook “Arboles de Ponce vs. Walgreens”.
“Ya nos amenazaron con alambrar el terreno si fallan en contra nuestra. Apóyennos y digamos juntos ¡NO! a las prácticas monopolísticas y antiecológicas de Walgreens, y preservemos naturaleza que, a fin de cuentas, es de todo el Pueblo de Puerto Rico. ¡Sería una bendición verles allí!”, escribió Leonardo.
En octubre se ganó una batalla cuando la Oficina de Permisos de Ponce decidió anular los permisos que había otorgado para la tala de árboles. . Esta decisión, según el Lcdo. Rolando Emmanuelli Jiménez  “representa una nueva y encomiable visión en la concesión de permisos donde se privilegia el ambiente sobre las construcciones indiscriminadas e innecesarias”. Y añade;  “la anulación de estos permisos dará base a la identificación de todos los Bosques Urbanos con los que cuenta Ponce” y la reevaluación de “la reglamentación del siglo 20 con que cuenta la Oficina de Permisos para evaluar este tipo de situación”. Así mismo declara que: “Con la identificación y protección de los Bosques Urbanos y el cambio de la reglamentación de permisos para privilegiar el ambiente sobre el cemento, se permitirá que la Visión Verde de esta administración municipal, no sea una mera golondrina que no hace verano, y se institucionalice permanentemente para beneficio de las próximas generaciones”.
Sin embargo, esta aparente victoria no hace que el campamento Samán baje la guardia. Dice Leonardo en la página de Facebook: “estos días se van a tomar muestras en dos de los árboles del Bosque Urbano El Samán, para determinar síntomas de envenenamiento inducido. Si las muestras dan positivo, verdaderamente las corporaciones son malos perdedores. Según la sociedad, si nosotros los activistas asumiéramos esta actitud, sería considerado un acto probado de terrorismo y vandalismo. Si ellos lo hacen, es un acto improbable, o el mero ejercicio de uso de su propiedad”.

No podemos permitir que esto: 
se convierta en esto:

ni sea Walgreens (o "No green") quien dictamine la calidad de vida de Ponce.


El Campamento está localizado en la Avenida Las Ceibas (Carr #1), Intersección 578 (frente  a Roger Electric), en la ciudad de Ponce, Puerto Rico.  Pueden también escribir a Arbolesvswalgreens@groups.facebook.com o llamar a los siguientes  números para información: (787) 594-0452, 298-9019,955-9599 y 438-5615.

(Fotos tomadas del grupo de facebook: Árboles de Ponce vs Walgreens)

3 comentarios:

Kofla Olivieri dijo...

Eso me recuerda cuando cortaron los arboles que rodeaban el Morro. Saludos!

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Es exactamente lo que nos pasó a nosotros hace unos años pero no fue Walgreens sino unos desarrolladores. Nos tumbaron un hermoso bosque urbano y entubaron la quebrada Los Muertos en Hato Rey. De nada valió el esfuerzo de toda una comunidad que culminó en la invasión del terreno cuando llegaron a talar los 85 árboles, y yo era la líder que terminé metida en una patrulla, llevada ante una juez que nos falló en contra por ser terreno "privado". Mientras yo caía en cama con tremenda bronquitis, nos llevaron el verdor y hoy día lo que tenemos al lado de nuestro edificio son tres torres de 19 pisos casi vacías. No hay pajaritos, se fueron los guaraguaos, hay más ruido, más calor y más contaminación.. Pero "poderoso caballero es don Dinero"..
Espero que ese movimiento tenga más suerte y surjan muchos otros para salvar lo que nos queda.

Carmencita Sanchez dijo...

Deseo apoyar esta noble misión de paz por nuestra naturaleza con mi grupo ArbolAdas, se que hay un comité llamado Coamar que lucha por estas causas y deseo comunicarme con ellos, esta es mi info, si alguien me puede ayudar_les agradesco mucho. Todo sea por nuestra naturaleza. https://www.facebook.com/groups/ArbolAdas/