14 de abril de 2010

Tras un receso obligado ¡aquí estamos!

No sé si serán los achaques propios de la edad pero mi Dionisia Gregoria cada vez se enferma con más frecuencia.  ¿Será que trabaja demasiado, que le doy demasiadas tareas y horas de servicio? Y que ya tiene unos cuántos añitos encima... Lo que sí sé es que la pobre casi no descansa y me complace sin quejarse. Es mi compañera de todos los días, mi asistente, mi herramienta, mi juguete, mi diario, mi ventana al mundo, mi método de comunicación, de desahogo, mi lazo de unión. Por eso, si la dejan recluida en el taller, como ocurrió estas dos semanas, la extraño tanto, tanto.  Mi habitación está vacía sin ella...Y yo, ando perdida...
E intento volver a lápiz y no me inspiro.  Intento tomar el teléfono, y se afecta el bolsillo. Se me hace difícil conciliar el sueño y siento que las horas son más largas.  Menos mal que siempre hay un mar amplio que devuelve la calma de tan solo mirarlo.  Y una aguja para tejer... Y un libro...
Pero por fin, ya hoy regresó a casa.  Y yo con ella a mis escritos, a los talleres, a este blog, a mi mundo cibérnetico. ahhhh....
¿Quién dijo que no podíamos vivir una sin la otra?  
Porque...¡no se equivocó!

13 comentarios:

Hilda dijo...

Me alegro que Gregoria haya regresado. EL lápiz no ayuda ya, estamos de acuerdo.

Ivonne Acosta Lespier dijo...

Yo también me alegro y me solidarizo porque ya no sé escribir sin el teclado.. ¡Bienvenida de vuelta!

Siluz dijo...

Qué mal nos han acostumbrado estas doñitas. Me alegra saber que no estoy sola en esta dependencia. Besos para las dos.

Borincano dijo...

Bienvenida de vuelta. Enhorabuena

Prometeo dijo...

Bienvenida. Nos haces falta. Vamos a darle unas vitaminas a Gregoria para que tenga las defensas altas.

Adelante y éxito.

Myrisa dijo...

Bienvenida de regreso. El lápiz ya casi ni para la firma. Es que en el teclado los dedos piensan por sí solos.

Fabiana dijo...

Se han convertido en una compañía inevitable. Las PC van con nosotros a todas partes y reconozco que son una ayuda ecxelente pero como vos decís, ya dejamos de inspirarnos delante del lápiz y el papel. Y no sólo eso, en mi caso leo muy poco.

¿Vida moderna?

Besos.

Siluz dijo...

Gracias, amigos, por siempre estar. Espero que Dionisia Gregoria no tenga una recaída en mucho tiempo Si no, la que voy a necesitar vitaminas soy yo, jaja. ¡Nos seguimos leyendo! Un abrazo.

Cassiopeia dijo...

Así que se estuvo portando mal la Gregoria...
Ni te quiero decir lo que me está haciendo mi com-PUTA-Dora.
Intentaré un SOS con mi vecino. De lo contrario... moriré sobre el teclado pq es mi instrumento de trabajo y he perdido TODO lo hecho en los últimos 3 días.
Se me acaba de ocurrir pedir ayuda a los compis bloggueros...

Cassiopeia dijo...

Por cierto...
Enhorabuena!

Luis Daniel Beltran dijo...

¡Saludos, Siluz! Me alegra ver que estás de vuelta. Ciertamente, voces como la tuya siempre hacen falta. Adelante, como siempre. Cuídate mucho.

Luis Daniel

Siluz dijo...

Gracias, Luis Daniel. Espero que Dionisia se porte bien y no tenga recaídas.
Ay, Cassiopeia. Conozco la sensación y te deseo la mejor de las suertes. Estas niñas han decidido complicarnos la vida. ¡que viva la tecnología!

Cassiopeia dijo...

Hola Guapa, hoy delaté a Dora!!! Pasa por casa.
Besos.