Los hay de todas clases: algunos olvidables; otros, unas joyitas. Los hay ingeniosos, de mal gusto, graciosos, aburridos, creativos, flojos, impactantes, mediocres, excepcionales.
Noto que en muchos de ellos la madre es una figura esencial. Se destaca que es el ser con quien, por lo general, nos podemos comunicar mejor. Así piensan Movistar, Claro y Personal en su original publicidad.
Porque claro, lo más importante es la comunicación. Y "si tu familia es de hablar mucho" mejor hacerle caso a Telecom:
Hay comerciales que atraen por su despliegue de humor. ¿No le creen ustedes a la gente de la cerveza Isenbeck que "el que sabe, sabe"?
¿o que hay que ser un buen amigo en las buenas y en las malas?
Algunas dosis de humor pueden ser controversiales:
pero otros nos traen mensajes importantes de una manera impactante. Es la manera para que realicemos que somos los modelos de nuestros hijos, que ellos imitan lo que hacemos, que hagamos de nuestra influencia, una positiva.
Si después de ver éste, no usamos el cinturón de seguridad, es que no creemos que "el cielo puede esperar".
Y sin lugar a dudas, este comercial, ganador del Festival de Cannes es uno lleno de ternura y sensibilidad humana. Siempre los niños tienen tanto que enseñar a los adultos.