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3 de abril de 2016

Gracias, Vega Baja

Por muchos años, cada 27 de marzo, he estado reproduciendo en este blog los mensajes asignados a distinguidas figuras del teatro por motivo de celebrarse el Día Internacional del Teatro. 
No podía sospechar que este año, escucharía ese mensaje en el Teatro América de mi ciudad amada de Vega Baja, seguido por esta hermosa dedicatoria a mi persona, escrita  por Thomas Jimmy Rosario Martínez.
"Para el ser humano en todas los lugares del mundo, el teatro brinda un espejo del pasado, del presente, del futuro, dentro del alma y de la mente humana. Tanto en los pueblos primitivos como en los modernos hay esa necesidad de personificar y actuar en dos dimensiones, para su propia experiencia en el escenario y para el espectador.
Quienes aprenden y desarrollan el arte del teatro como dramaturgo, director, sonido, iluminación o a cargo de la utilería, como actor principal o de reparto, nace una experiencia de vida, imaginación y creatividad. Esa experiencia tiene dos propósitos, educar y sentir.
En todos los pueblos del mundo hay tradición de teatro. Tal parece que nace con el ser humano. Nuestros aborígenes lo tenían, a su manera. Luego los españoles nos lo trajeron y los vegabajeños lo desarrollamos con nuestros propios autores, actores y una comunidad participante.
Dice Dice Don Emilio Pasarell, en su obra, Orígenes y Desarrollo de la Afición Teatral en Puer­to Rico que en el año de 1873 había teatro en Vega Baja:
En Vega Baja, en el 1878, los aficionados organizaron y fundaron el teatro “El Ramillete”, inaugurado el mismo con la obra Inocente y Cul­pable…El 10 de diciembre de 1882 se estrenó en Vega Baja o Villa de la Vega, un pequeño teatro organizado por D. Federico Font Carreras, para solaz y estudio del bello sexo. ”
El pasado año de 2015 estuvimos en esta misma sala dedicando el Día Internacional del Teatro y proclamando la presente como la Sala Evaristo Otero Rosa. Esta iniciativa de integrar a nuestro Teatro América en una conmemoración mundial y honrar a vegabajeños en un día tan especial es del actual Director de este teatro, David Muñoz, quien actualmente hace una gran labor no solo administrativa, sino creativa, que tenemos que reconocer y agradecer como pueblo.
Este año David acudió a la Junta Directiva del 240 Aniversario de Vega Baja y nos preguntó muy respetuosamente a quién se le podría dedicar los actos conmemorativos del Día Mundial del Teatro. Unánimemente pensamos en la dama Elsia Cruz Torruellas. Les diré porqué.
Mi padre, quien quisiera estar el día de hoy celebrando este reconocimieno a nuestra homenajeada y no lo ha podido hacer porque cuida de mi madre, esbozó la historia del teatro vegabajeño en su escrito “Afición Teatral Vegabajeña”, revisado hace pocos años y el cual nos hemos obligamos a dar continuidad. Allí se cuenta el desarrollo de un teatro repleto de personas voluntarias en distintos teatros, escenarios y momentos de nuestra historia. Sobre ella, escribió lo siguiente:
Para el mes de septiembre de 1975 llega a Vega Baja, contratada por el Departamento de Instrucción Pública, la joven Elsia Cruz Torruellas, quien nació el 6 de febrero de 1953, en Santurce, Puerto Rico. Desde niña su afición preferi­da fue montar obras cortas con sus amiguitos, y participar en la dramatización de obras y poemas. Realizó sus estudios en Humanidades, gra­duándose con una concentración en Teatro, en la Universidad de Puerto Rico, en mayo de 1974. Hace su maestría y recibe la 1icencia del Departa­mento de Instrucción como Maestra de Teatro. Con desbordante entusiasmo empieza a ofrecer clases de teatro en la Escuela Superior Lino Pa­drón Rivera, con una producción de teatro esco­lar que resultó extraordinaria al correr de los años…”.

frente al Teatro de la Lino Padrón - 1981
Pero hay más.
Cuando en el Diario Vegabajeño comenzamos a referirnos a ella como vegabajeña, ella se sintió orgullosa de serlo, lo aceptó y lo justificó. Y cuando le correspondió presentar una obra, ya fuera del teatro escolar al que dedicó tantos años de su vida, la presentó en este Teatro América. De hecho, El Principito, que se habrá de presentar en breve. fue una de las que escenificó en sus tiempos de educadora en la Escuela Lino Padrón Rivera, específicamente en 1977.
Venir a Vega Baja y convertirse en vegabajeña, ha sido una de las mejores cosas que le ha pasado a este pueblo. Porque nos hemos beneficiado de una extraordinaria educadora que no solo inspiró a una generación participante del teatro, continuando una tradición, sino que ella misma personalmente levantó a una familia teatrera. Su hija, Maritza Beatríz Ramírez Cruz, escribió estas palabras, sobre la vocación de su madre y la de ella:
Se llora mucho, se ríe mucho… ¡se hiperventila mucho! Se suele ser optimista, de repente pesimista y se vuelve a ser optimista. Se duda, se reniega, se observa, se cuestiona, se combate, se analiza, se investiga, se maximiza, se responsabiliza, se compromete, se cree, se quiere… se quiere y se vuelve a querer…
Es que hay tanto amor en esto envuelto. No se puede ser de otra manera cuando se escoge esta vida y esta vocación. Es una responsabilidad muy grande cuando el trabajo se ata de frágiles y fuertes hilos de emociones e ideales. Este nudo dogmático-teatral es el norte de mis libertades…
Esto soy, y soy inmensamente fiel a lo que decidí ser… una maestra de teatro. Hoy, cayeron vencidos mis Quijotes… sé que mañana mis Sanchos los alentarán…”
Tomando las palabras de tu hija como pié forzado, a ti, Elsia, te recuerdo esa parte de la canción de tu favorito Joan Manuel Serrat en la canción Vencidos:
Ponme a la grupa contigo, dama del honor,
ponme a la grupa contigo
y llévame a ser contigo pastor…”
Gracias, Elsia, por ser laboriosa con nuestra juventud y paciente con los demás. A fuerza de tantas semillas sembradas has labrado un espacio en la historia de la cultura de este pueblo. Hoy lo celebramos en el Día Mundial del Teatro y lo recordaremos eternamente."
No puedo más que sentirme emocionada tras escuchar este mensaje, acompañada de mi familia y amigos.   Y no encuentro la forma de decir una y mil veces, ¡gracias!
Hace muchos años, Sandra, mi hermana,  me dedicó un poema que comenzaba así:

"En la baja vega, te detuviste , niña a broncearte de melao por sus caminos,cargabas veinte años de juguetes muy livianos,una canción de cuna acariciaba aún tu historia de sonrisas..."

Así fue. Cargué con una maleta llena de suenos e ilusiones. Algunos se alcanzaron, otros no. Con el pasar de los años, aparecieron nuevas metas, surgieron otros proyectos, luchas, retos, deberes y responsabilidades. Hubo muchas alegrías y satisfacciones en el camino, algunas desilusiones, frustraciones, tristeza.  Hubo éxitos pero también fracasos.  Gracias a Dios, al colocarlas en la balanza del tiempo, pesa mucho más lo positivo que lo negativo.
Y siguieron pasando los años. Sin querer, sin darme apenas cuenta. La maleta se fue llenando de recuerdos. Esos que me hacen confirmar que el tiempo no pasó en vano. Que la decisión que un día tomé, de llegar a esta baja vega, a cumplir mi sueño de ser maestra de teatro, de ejercer la profesión que había estudiado, no fue incorrecta. 
Esos recuerdos están llenos de vivencias, de cariño, de sonrisas, de lágrimas, de abrazos, de aplausos, de corajes, de palabras, de ternura. En cada uno de ellos, encuentro las muestras de afecto de tantos estudiantes que a lo largo de estos treinta años fueron parte de mi vida y me permitieron ser parte de la suya. 
Me enorgullece estar presente en sus anécdotas, en las memorias que conservan de esa etapa tan significativa de su adolescencia como son los años de escuela superior.  Guardo un cariño muy especial para cada uno de ellos, estudiantes que se subieron a la grupa conmigo, exestudiantes y compañeros de trabajo que se convirtieron en amigos, amigos que se convirtieron en familia. Una familia que me ha acompañado en este caminar, que entiende y comparte esta chispa teatrera que fue, es y será el motor que enciende y le da significado a nuestro ser.
¡Gracias, Vega Baja,
me diste mucho más de lo que te haya podido dar!

Gracias, Jose Luis Maldonado, por este vídeo.



18 de septiembre de 2012

Bellezas naturales de Vega Baja

Vega Baja es rica en recursos naturales y posee seis de los principales ecosistemas de la isla de Puerto Rico: mangles, arrecifes, bosques, cuevas, humedales y estuarios. El 40.2% del territorio vegabajeño ha sido declarado reserva natural. Y es aquí donde vivo, mi "patria chica", mi rinconcito en este planeta que nos sirve de hogar.
Cuando oía decir a mis compadres que la Laguna Tortuguero era el patio de su casa no pensé que,  literalmente, era así.  Había visitado muchas veces la laguna, pero en auto, usando las entradas a lo largo de la carretera. Pero ir a pie, desde su casa y encontrar al final del camino, esta maravilla, fue una experiencia inolvidable.
Cuántas veces viajamos a otros puntos de la isla para conocer nuestros lagos: el Lago dos Bocas, el Caonillas, el de Guajataca, el de Patillas, y nos olvidamos de esta hermosa laguna, entre Vega Baja y Manatí. Debemos recalcar que la mayoría de nuestros lagos son embalses o represas, construidos artificialmente para almacenar agua para consumo doméstico, industrial u otras necesidades. Nuestra laguna, en cambio, es una reserva natural,  hermosa  y de un enorme valor ecológico.






El libro Vega Baja, su historia y su cultura, nos dice: "La laguna Tortuguero se considera una de las principales fuentes de agua dulce en Puerto Rico y la región del Caribe. Su formación geológica se debe al descargue de las aguas subterráneas del acuífero conocido como Aymamón, a través de las capas rocosas compuestas por estratos de calizas".  
La laguna es la única laguna natural de Puerto Rico. Sus fuentes principales de agua son el agua subterránea de los acuíferos y el agua que corre por descargas fluviales durante las lluvias.  Hay cientos de manantiales distribuidos por el fondo de la laguna y un canal que la conecta con el mar
Los ríos Cibuco e Indio surcan las tierras de Vega Baja. El primero nace en las montañas de Corozal y el segundo en las de Morovis. Dentro de la zona del karso, por donde discurre el Río Indio, encontramos flora y fauna endémica, especies en peligro de extinción, manantiales, quebradas tributarias como la Quebrada la Hicotea, bosques secundarios, árboles centenarios endémicos, cuatro cuevas diferentes, yacimientos arqueológicos y petroglifos indígenas, entre ellos, el Yacimiento Paso del Indio, uno de los más importantes de todo Puerto Rico. En algunas partes, el río se sumerge en áreas de topografía cárstica caracterizada por sumideros y cavernas aflorando en los humedales costeros de Vega Baja. El Río Indio es el mayor afluente del Río Cibuco.
El río Cibuco tiene una longitud aproximada de 22 milas (35.13 kilómetros) desde que nace hasta que desemboca en nuestra Mar Bella. Así se le conoce a la playa de Vega Baja o de Puerto Nuevo, una de las más hermosas de la isla, famosa por la enorme roca que sirve como rompeolas natural y que la hace tan especial.  Tiene además, una poza, segura para los niños. La vista, desde lo alto de la roca, del mar abierto, es impresionante.



28 de febrero de 2012

A cuarenta años de Marysol

“Juventud, divino tesoro,
ya te vas para no volver…”
Rubén Darío


El empresario se roba unos minutos para tomar café.  Es un día de mucho trabajo, visitantes importantes, reuniones de accionistas, decisiones inaplazables.  Aprovecha el momento para hojear los titulares del diario.  Le llama la atención un artículo: “A cuarenta años de Marysol”. Un título que le hace recordar sucesos, hace tiempo escondidos, en su memoria. Un título que lo acompaña a lo largo del día y lo persigue a casa.


—Abuelo, desde que llegaste de la oficina, estás como en el limbo.
—No pasa nada… preocupaciones del trabajo…
—Necesito tu ayuda con la tarea de la escuela.
—Claro, vamos.  Solo estoy un poco distraído….


“A cuarenta años de Marysol”. Cuarenta años. Es increíble cómo transcurre el  tiempo.  Entonces solo tenía dieciséis.  Fueron días en los cuales nos prohibían salir a la calle pues “merodeaban los hippies”. Los mirábamos con cierta envidia, jóvenes barbudos de pelo largo, rodeados de lindas chicas, bañándose desnudos en el Ojo de Agua.  Nos parecían divertidos, felices y despreocupados, no con las caras largas de los que al mirar, criticaban.  Nuestras madres nos pedían quedar dentro de las casas, mantener las puertas cerradas, no acercarnos a esos “hippies vagabundos” y menos a la playa “Los Tubos” donde pernoctaban.  Y por supuesto, todos desobedecimos.

—Abuelo…
—Sí. Sí, ya voy…

Antes de dormir, va a la computadora.  Busca por la red. En Facebook descubre la página de un grupo, “Marysol, el Woodstock boricua”.  Lee los comentarios y las anécdotas, mira las fotos… ¿Y si…? 

Carola:
Llegué a la costa norte de la isla, donde ya unas doscientas personas habían establecido sus tiendas de campaña, entre septiembre y octubre de 1971.  No conocía a nadie, pero tras mi huida de una institución juvenil en Nueva York, no podía echarme atrás. No fue difícil encontrar amigos de todas las edades; había jóvenes solos pero también familias enteras. Cuando el festival se pospuso, mucha gente acampó en  la playa vegabajeña con la esperanza de que fuera cuestión de días. Pero una vez se canceló, casi todos volvieron a sus hogares. Un grupo de un pueblo cercano me ofreció que me quedara con ellos y así lo hice.  En abril del próximo año, todos regresamos a Marysol.  Allí, entre la arena, el mar y sol, efectos sicodélicos, LSD y la música de Billy Joel y Alice Cooper conocí a Luis.  Allí también lo perdí.
Me gusta · Comentar · hace cuatro horas cerca de  Chicago, IL

¿Carola? ¿Se llamaría Carola?  No puede ser ella… Luis es un nombre bastante común.  Entre las  cincuenta mil personas congregadas, de tantas partes del mundo, debe haber habido miles de Luises.  Sin embargo, esa historia es similar a la de aquella chica delgadita, que nunca dijo su nombre e insistía la llamáramos Twiggy.  Y de quién no tuve tiempo de despedirme.

Según lee la información de la página, revive.

Creo que era Semana Santa.  Sí, sí, lo era, pues debido a la solemnidad de la fecha, la apertura del Festival estuvo en peligro.  A pesar de que no se había dado la autorización oficial, la playa estaba llena de gente.  Y también sin autorización, todos los chicos de los alrededores nos íbamos a curiosear por el área.  Jugábamos a ser guías turísticas frente a aquellos seres tan raros que, contrario a lo que se decía de ellos, se interesaban en  la costa arenosa, la laguna, el mar, los arrecifes de coral y las algas marinas características de la zona.  Mucha curiosidad les causaba el nombre del sector y les explicábamos la razón: al construir la carretera hubo que ubicar una gran cantidad de tubos para no interrumpir el desagüe natural entre la Laguna Tortuguero y el mar. Se fijaban entonces en la hermosura de la Laguna, la única natural de agua dulce en la isla, la cual se veía al otro lado de la carretera y a la que el mar le robaba siempre protagonismo.

Son recuerdos muy guardados, obligados a estar ocultos bajo la máscara de adulto intachable que hoy lleva.  Recuerdos, ahora rebeldes e imposibles de controlar.  Sigue navegando.  Encuentra un blog que ofrece un recuento. Lee…

Miércoles 29 de marzo
Aún no se sabe si se celebrará el Festival pero ya la gente  abarrota la playa. Unos a otros se ayudan a levantar las casetas.  Cuando se da la noticia de que los tribunales han prohibido el Festival por alegados hallazgos de marihuana y LSD, nadie se marcha.
Ese mismo día, además, aparece ahogado un muchacho de Nueva Jersey.  El pueblo se opone a los visitantes por temor a posibles muertes, robos, drogas, actos violentos. Sin embargo, el Gobernador Ferré, de vacaciones fuera de la isla, da el permiso.  Era Jueves Santo.

Ese día, como todos, entré con mis amigos por la playa. Nuestra playa. Nunca cruzamos el portón principal ni pagamos admisión. Éramos residentes, ¡que paguen los extranjeros!
La apertura estuvo a cargo de una banda local, Rubber Band.  No era nuestra preferida, pero la euforia por estar allí nos contagiaba. Frente a la tarima, acomodados en un sofá delante de una guagua VW, reconocí a un grupo de jóvenes que ya había visto por el pueblo.  Entre ellos, ella, quemadita del sol, al igual que todos. La saludé, como si la conociera de antes.  Ella debe haber pensado lo mismo, pues me dio un beso. Le ofrecí una cerveza, aceptó en seguida.
Horas después, azotó la lluvia.  Billy Joel, con absoluto dominio del espectáculo, logró que a nadie le importara. Y de allí no nos fuimos, ni esa noche, ni las dos siguientes.  Tres días sin clases, sin padres, sin permisos ni reclamos, con libertad de comer, beber y fumar lo que se nos antojara. Ya ofreceríamos disculpas a la hora de los regaños. Y nadie nos quitaría lo bailado.

Domingo 2 de abril de 1972
Día cumbre con Alice Cooper y ELP.  Como cierre, tres muertos: dos jóvenes ahogados y otro asesinado en medio de una pelea. Corre el rumor de que estaría John Lennon, pero solo pasan una grabación explicando su ausencia. 

Yo tenía dieciséis años, ella solo catorce.  Sin embargo, despertó en mí el placer de amar y ser amado, sin miedos ni ataduras.  Hacíamos lo que queríamos, cuando queríamos, porque queríamos.  Sin ofender a nadie, sin faltarle a nadie.  Paz y amor no eran palabras huecas. La última noche debo haber tomado de más pues me quedé dormido.  Al despertar, no estaba. La mayoría de las tiendas de campaña, tampoco.  La busqué entre las familias que aún quedaban, entre los que se iban, en el aeropuerto. Entonces me di cuenta que conocía su cuerpo pero no su nombre, sus gustos pero no sus datos, su voz pero no su pensar, su hola pero no su adiós.

Martes 4 de abril de 1972
Los visitantes llenan el aeropuerto. Gran parte de ellos no tienen boletos ni dinero para comprarlos. Otros, con boletos en mano, se enteran que los vuelos fueron sobrevendidos y están todos llenos.  No hay más remedio ¡a acampar allí mismo! Muchos de los asistentes locales, les llevan comida, vino, cervezas y hasta la banda Elephant’s Memory es contratada para ayudarlos a pasar las horas. La Cruz Roja también los atiende, en especial, casos de insolación severa y deshidratación. Toma varios días hasta que, por fin, la línea Pan American puede transportarlos a sus destinos.

Nunca supe si estaba allí. No la encontré. 

Luis:
Carola
No sé si eres Twiggy.  Por si no lo eres, te envío este mensaje al muro y no en privado. Quizás así, Twiggy lo lee, como leí yo el tuyo.
Me gustaría verte, saber que estas bien y eres feliz, oírte decir que cumpliste tus sueños. Comunícate, por favor, no te imaginas cuánto me gustaría verte.
Yo estoy bien, no cumplí mis sueños pero supongo que sí los de mis padres. Vivo bien; soy, según dicen, un hombre de negocios exitoso. Es cierto, he tenido logros importantes, sin embargo, me faltaron aventuras, emociones, riesgos, locuras.  Ésas solo las viví contigo. ¿Me llamarás? Se nos hace tarde.
Paz y amor, flaquita. Te espero.
Me gusta · Comentar · hace pocos segundos cerca de Vega Baja, PR

Si es ella, si sigue siendo ella, contestará. Aunque solo sea para darme el beso de despedida que entonces no me dio. Me lo debe…


Siluz
enero 2012

Referencia - datos y fotos:

21 de septiembre de 2010

Monumento al Trío Vegabajeño

Hace pocos días recibí una carta de Emma Catanzaro, nieta de Fernandito Álvarez, (en la foto con su abuelo en una visita que él le hiciera en el 2008) preguntándome sobre el estado actual del Monumento al Trío Vegabajeño.
Un tío le había informado que el mismo había sido vandalizado. Buscando en Internet encontró mi entrada sobe el Trío Vegabajeño en este blog y se comunicó para que le informara.
Sentí vergüenza al tener que describirle el estado actual del Monumento. Vergüenza ajena y personal, porque aunque bien entiendo que la administración municipal no le ha dado la debida protección y mantenimiento, los vegabajeños no hemos hecho nada para exigirlo.
El Monumento al Trío Vegabajeño se inauguró el 26 de octubre de 1996 y fue levantado en el parquecito al borde de la avenida que entra y sale del expreso De Diego. Tanto la avenida como el Parque llevan el nombre “Trío Vegabajeño”. Según la dedicatoria del entonces alcalde, Luis E. Meléndez Cano, se erigió en honor y reconocimiento al Trío Vegabajeño como un “constante homenaje de un pueblo agradecido que le expresa a su trío más querido, su perenne y profunda admiración”.
Durante el 1997, se utilizó la imagen del monumento y el parque para la tarjeta con la que la Administración Municipal felicitaba a los compueblanos en su cumpleaños. En la misma se afirma que “Vega Baja es un pueblo agradecido que a todos los integrantes de Trío les rinde tributo, les enaltece y les honra con un eterno abrazo cultural.
Es una verdadera pena que catorce años después, el Monumento haya dejado de ser "un rinconcito de ensoñación" donde se celebraban actividades culturales (recuerdo en especial las Noches de Trío.) y se haya convertido en un rincón olvidado. La mayoría de las tarjas desaparecieron, está sucio, falto de pintura y cuidado.  No solo luce abandonado sino hasta peligroso.

 Es irónico y absurdo que se piense en gastar más de medio millón de dólares en estatuas de animales marinos, sirenas y otras estructuras en la playa que nada tienen que ver con nuestra identidad y que no la exaltan como el tema de nuestro querido trío. Considero un deber de todos y cada uno de nosotros, exigir que el Monumento al Trío Vegabajeño sea devuelto a su sitial y cumpla con el propósito con el que se construyó.. Demostremos que "somos los vegabajeños" un pueblo agradecido que se emociona al escuchar : “La playa de Vega Baja y la Mar Chiquita son rinconcitos de ensoñación..." y que proclama con orgullo “Yo soy de Vega Baja.”


Gracias, Emma, por las fotos de tu abuelo.  Espero en un futuro no lejano, darte mejores noticias.

26 de junio de 2010

Nuestro Trío Vegabajeño

Con la muerte este jueves del compositor y cantante Benito de Jesús, perdemos al último integrante del Trío Vegabajeño, el cual dio a nuestro pueblo y a nuestra patria tanta gloria. Se dice que el trío se organizó de manera informal en el Campamento Militar Tortuguero de Vega Baja, Puerto Rico, donde sus integrantes originales eran empleados civiles. Sin embargo, don Benito cuenta:
“Un día estando con Rafael Quiñones Vidal llegaron Fernandito Álvarez y Octavio González y me dijo: ‘Ven, ayúdame a montar unos numeritos’ y ahí nació el trío nacional de Puerto Rico, el Trío Vegabajeño. El nombre nos lo puso el propio Quiñones Vidal”. Al poco tiempo grabaron su canción “Llanto de mar”.
“El mar le dijo a la luna que tenía celos,
porque la vio acompañada de un guapo lucero.
Una novia caprichosa se sintió ofendida,
porque siendo tan fiel y amorosa,
el mar la celaba sin tener razón”,
En el 1945 , Octavio “el Colorao” González, segunda voz y acompañante, es reclutado por el Ejército de Estados Unidos. Es sustituido por José “Pepito” Maduro. Con su unión, el trío dejó de cantar a dos voces y estableció en Puerto Rico la modalidad de cantar a tres. En el 1952, se integró al trío el requinto de Jorge Hernández.
Fernandito Álvarez, nació en Vega Baja el 6 de mayo de 1914 y falleció e 5 de febrero de 2010. En sus comienzos fue cantante de tangos, lo que le ayudó a cultivar su peculiar estilo y fraseo. Fue el conductor de todas las etapas históricas del Trío Vegabajeño. Se le acredita haber introducido en Puerto Rico la tercera voz y el requinto en los hasta entonces tradicionales tríos conformados por la primera y la segunda voz acompañadas por un guitarrista.
Benito de Jesús nació en Barceloneta el 25 de octubre de 1912 y falleció este jueves 24 de junio de 2010. Fue uno de los compositores más destacados de Puerto Rico. Dos de sus temas más conocidos son: "Nuestro juramento", atribuida equivocadamente muchas veces a Julio Jaramillo y popularizada por el cantante colombiano Charlie Záa y "La copa rota", un éxito de Felipe Rodríguez "La Voz" y en la actualidad de José Feliciano.
Don Benito confesó que escribió su éxito “Nuestro juramento” en honor a su compañera por 67 años, su esposa Gloria, de quien dijo: “Se me quedó dormida en el 2001. Fue un golpe muy grande..."
“Tú sabes que de los artistas a la gente le gusta estar hablando. Cuando salía para San Juan ella me daba un beso antes de irme. Un día la noté un poco triste, porque le habían llevado un cuento de que yo andaba con alguien, y cuando me despedí, ella quiso repeler el beso. Eso hizo que yo me fuera triste también. Cuando venía de camino en el carro la primera frase que me salió fue: ‘No puedo verte triste porque me matas...’. Una vez en casa le dije que le iba a componer un tema y se lo comencé a cantar. Se me tiró encima a llorar y lloramos los dos”.
Escribió además: “Vuelve"; "Punto"; "Sigamos pecando" “para qué volver” “cómo te adoro”, “De rodillas” y, el clásico de todos los tiempos, "Cantares de Navidad”, tema que se incluye en toda parranda y pasó a ser del pueblo.
“Navidad, que vuelve,
tradición del año,
unos van alegres,
otros van llorando”.
José "Pepito" Maduro, otro de los grandes compositores de Puerto Rico y una de sus más hermosas voces. Nació en Humacao el 30 de mayo de 1908 y murió el 31 de enero de 2004. En el repertorio del Trío Vegabajeño sobresalieron muchas de sus composiciones; entre ellas: "Luto en el alma", "Alegre amanecer", "Lindo querubín", "Castígame Señor", "Triste camino", "Cosas de ayer" y "Ave sin rumbo".
Las primeras grabaciones del grupo fueron editadas por la RCA Victor en 1946. Fueron dos placas de 78 rpm en las que se incluyeron los boleros “Lucerito de plata” (original de Pepito); “Fichas negras” (de Johnny Rodríguez) y el estreno de “En mi Viejo San Juan” (de Noel Estrada), así como la criolla “El amor del jibarito”, también de Estrada. El supervisor de la misma insistía que se sustituyera “En mi Viejo San Juan”, ya que la consideraba “muy regionalista” y con escasas posibilidades de éxito. Fernandito advirtió que si esta pieza no se grababa, tampoco grabarían las otras. El resultado hoy es parte de la historia musical puertorriqueña. Tal obra inmortalizó a su autor – quien la había compuesto en agosto de 1943 –, fue el primer gran exitazo del Trío Vegabajeño y quedó perpetuada para convertirse en uno de los temas de la isla más conocidos internacionalmente.
El compositor Guillermo Venegas Lloveras escribió la canción tema que sería la carta de presentación del trío:
La playa de Vega Baja y la Mar Chiquita,
son rinconcitos, de ensoñación.
De olas que en sus vaivenes son como hamacas,
donde se mece la inspiración.
Yo soy de Vega Baja,
Barceloneta es mi pueblo,
Humacao fue mi cuna,
somos tres puertorriqueños...
Somos los tres cantores de Puerto Rico,
que les traemos nuestra canción.
Somos embajadores que en esta noche,
les dejaremos sueños de amor.
Somos de la montaña, del corazón borinqueño.
Cuatro alegres jibaritos:
Somos Los Vegabajeños
.A pesar de su calidad y arraigo popular, Fernandito Álvarez y su Trío Vegabajeño no desarrollaron trayectoria internacional (sus salidas de Puerto Rico se circunscribían a las tradicionales plazas de Estados Unidos donde existen grandes comunidades boricuas), aunque sus grabaciones sí se hicieron muy populares en Cuba, Colombia, República Dominicana y Panamá. También intervinieron en las películas “Romance en Puerto Rico” (1961); “En mi Viejo San Juan” (1965); “Me casé con un cura” (1967) e interpretaron el tema de presentación de “Adiós, Nueva York, adiós” (1975).
A partir de 1968, el Trío Vegabajeño tuvo varios cambios en su filiación. El más recordado y duradero fue cuando contó con Tatín Vale y Ricardo Feliú en la segunda voz y en el requinto, respectivamente.
El grupo fue reconocido oficialmente por la Legislatura como Trío Nacional de Puerto Rico y, en 1996, la Administración Municipal de Vega Baja bautizó una avenida con su nombre y develó un monumento en su honor.

Mañana el cuerpo de don Benito de Jesús descansará en su pueblo natal, Barceloneta. En el cielo se mece la inspiración: el Trío Vegabajeño, los tres cantores de Puerto Rico, se han vuelto a reunir.
Referencias:
http://www.prpop.org/biografias/t_bios/trio_vegabajeno.shtml
http://www.primerahora.com/XStatic/primerahora/template/content.aspx?se=espectaculosasi&su=musica&id=395663&te=nota
http://www.puertadetierra.com/figuras/gente/pepito/pepito.htm
http://www.restaurantefratelli.com/prpop/2010/02/28/fernandito-alvarez-se-nos-va

29 de junio de 2009

"Cruel impacto": en el Teatro América

Excelente presentación de obra teatral en el América
Por Thomas Jimmy Rosario Martínez
Ayer viernes se marcó una importante fecha en la historia del arte dramático en Vega Baja al subir a escena la obra "Cruel Impacto",escrita por la vegabajeña Maritza B. Ramírez Cruz, dirigida por su hermano Noel Ernesto y actuada por un elenco de actores de excelente desempeño.
La pieza, presentada en el antiguo Teatro América y que previamente había estado en el Centro de Bellas Artes, tiene un tema de actualidad, un "reality show", en el que se desencadenan las distintas emociones, interioridades y expresiones de la naturaleza humana y una crítica expresa a la hipocresía de sus creadores y participantes.
Las situaciones, por lo ridículas y exageradas, como son en la misma vida real, llegan a ser hilarantes y reminiscentes de lo que uno ha visto en "Objetivo Fama" y otros espectáculos de esa naturaleza. Pero mas aún, involucra el efecto social de un evento manipulado con la participación oportunista dentro de la trama de la más importante figura del estado, "La Presidenta", encarnada con mucha gracia, soltura y dramatismo por la veterana educadora Elsia Cruz Torruellas, madre de la autora y el director de la obra.
Aunque no llenó la sala posiblemente por poca propaganda y ser época de verano, la obra recibió elogios de los presentes por su creatividad, profesionalismo y desempeño de sus actores. A nuestro juicio, la administración municipal y los ciudadanos locales tienen en esta empresa "Máscaras de Sal", productora de "Cruel Impacto", un recurso importante local "de grandes ligas" con el cual contar y patrocinar en el futuro para el entretenimiento
y para presentar buena cultura a los vegabajeños. Esta compañía, que es muy respetada en los círculos del "expertise" teatral a nivel de todo Puerto Rico, tiene un gran futuro.
Precisamenteme al final, su Director, en un tono optimista, proclamó haber alcanzado su meta de presentar la obra en Vega Baja, por el orgullo de llegar al lugar de sus raíces, a pesar de las dificultades y sacrificio que conlleva mover todo un elenco y escenario hasta nuestra ciudad.

Gracias, Jimmy, por este artículo en el diario de nuestra ciudad.

15 de marzo de 2009

Profecía vegabajeña

Hace unos días, Román “Rocky” Martínez fue entrevistado por Primera Hora. Indicó que deseaba unir su nombre al exclusivo grupo de púgiles puertorriqueños que actualmente poseen coronas mundiales. Anadió que se ha preparado concienzudamente por los pasados dos meses para lograr su objetivo. Subirá al ring en Manchester, Inglaterra, para retar a Nick Cook por el cetro júnior ligero de la Organización Mundial de Boxeo (OMB).

“Me voy a sentir orgulloso de la misma manera como se sienten ellos”, aseguró el púgil vegabajeño. Estoy en condiciones para ser campeón y por mucho tiempo.

"Quiero que Puerto Rico entero sepa que Vega Baja nunca ha tenido un campeón, pero pronto lo van a tener. Quiero que me reconozcan como un gran campeón”.

Y no solo tuvimos una victoria este sábado, sino tres, incluidos dos nocaut. Para todos los gustos e intereses. Pero más aún, para que como boricuas y vegabajeños no nos cupiera el corazón en el pecho.

Amesis sigue en la casa estudio en Objetivo Fama tras ser salvada por una cantidad mayoritaria de votos. Todavía tenemos mucho que escuchar sobre ella pues esperamos verla en la final.

Rocky Martínez gana la faja de las 130 libras (Superpluma) de la Organización Mundial de Boxeo. En el cuarto asalto, acabó la pelea con su contrincante Nicky Cook en Gran Bretaña. Es decir, aplastó al rival en su casa.

Mientras, Puerto Rico entero celebra la aplastante victoria sobre el equipo de Estados Unidos en el Clásico de béisbol. Nuestro equipo jugó como local y al mirar las gradas, parecía serlo a pesar de que físicamente se jugaba en tierra del rival.

El parque se llenó de hispanos que animaron a Puerto Rico. Nos unimos a nuestros iguales. Si vamos de lo particular a lo general, somos boricuas pero también latinoamericanos, del continente americano, terrícolas, de la Vía Láctea. (¿Llegarán a celebrarse torneos intergalácticos?)
Pero si vamos hacia lo especifíco, entonces somos boricuas y vegabajeños. Por eso hoy la ciudad del melao está más melao melao que de costumbre. Si no nos hemos dado cuenta, ahí está Jimmy en El diario vegabajeño para recordárnoslo. Con la bandera monoestrellada se alzó la verdiamarilla de la villa del naranjal.

Y Vega Baja celebró con sus hijos
Iván Rodríguez, Rocky Martínez y Amesis Román.

En esta fiesta vegabajeña, no podemos olvidarnos de Orlando Román Bruno, quien tuvo la oportunidad de lanzar en el juego contra Holanda.

Tampoco de la poeta Vanessa Droz, otra vegabajeña que se ha destacado esta semana al presentar su tercer libro Estrategias de la catedral.

Y para seguir luciéndonos, me despido porque voy a ver el despegue del Discovery llevando un boricua a bordo.

pero no sin remontarme antes al pasado y recordar aquello de:
"!Somos los vegabajeños...!"